El huracán Matthew ha dejado cerca de un millón de clientes sin energía eléctrica en Florida a su paso por la región.
Las autoridades estatales difundieron el viernes cifras actualizadas, según las cuales la poderosa tormenta de categoría 3 interrumpió el suministro de energía en una amplia franja de la costa este del estado.
La mayoría de los clientes en los condados Flagler y Volusia, donde se encuentra Daytona Beach, no contaban con suministro eléctrico.
La tormenta tuvo la fuerza suficiente para causar interrupciones de electricidad en el centro de Florida.
El presidente Barack Obama advirtió que Matthew es "aún un huracán realmente peligroso". Reunido en la Casa Blanca con el administrador de la Agencia Federal de Emergencias (FEMA) Craig Fugate, Obama dijo que le preocupaban las marejadas ciclónicas y que a medida en que el huracán se desplaza hacia el norte, áreas como Jacksonville, Florida, y Georgia pudieran estar menos preparadas.
El presidente Obama les dijo a los residentes de esas áreas que "si les dicen que evacúen, tienen que irse a zonas más elevadas".
Apuntó que "como la marejada ciclónica puede moverse muy rápidamente, le gente piensa que se salvó y de repente es azotada y no está en posición en la que sus familias están a salvo".

El huracán Matthew ha hecho que 4 mil 500 vuelos sean cancelados hasta ahora entre miércoles y sábado, de acuerdo con el servicio de información sobre vuelos FlightAware. Todos los vuelos hacia y desde Orlando fueron cancelados el viernes y muchos cancelados el sábado.
Los tres famosos parques de Orlando, Walt Disney World, Universal Studios y SeaWorld, cerraron a causa de la tormenta.
Con el avance de la tormenta al norte, también se desplazan las cancelaciones, con el mayor impacto en los aeropuertos de Atlanta, Charleston y Savannah.
En Florida, el gobernador Rick Scott, advirtió que aunque el ojo de la tormenta ha permanecido en el mar mientras el huracán roza la costa, aún pudiera causar fuertes daños e inundaciones, dijo que el huracán "tiene tiempo aún para un impacto directo" y recalcó que "lo peor no ha llegado".
Algunos de los condados más afectados eran Brevard, Indian River y Volusia, con más de la mitad de los usuarios en apagón.
En una sesión de información a la prensa sobre la tormenta, el gobernador de Carolina del Norte, Pat McCrory, dijo que las ráfagas de viento pudieran superar los 105 kilómetros por hora y que los ciudadanos deben prepararse para estar sin electricidad por un tiempo porque las compañías eléctricas pudieran tener que concentrarse primero en otras áreas.
Manifestó que se están preparando unidades de la Guardia Nacional y equipo de emergencia, incluyendo vehículos capaces de vadear crecidas. EL estado además proveerá helicópteros y otros recursos a Carolina del Sur.
Matthew dejó más de 350 muertos en su ruta por el Caribe.
