BUENOS AIRES, Argentina. (EFE).– Los argentinos se preparan desde hoy, sábado, para recibir la Navidad con la mira puesta en el suministro eléctrico, que comenzó a fallar hace una semana con la llegada de las altas temperaturas, y el temor a que durante las fiestas se produzcan nuevos saqueos en supermercados y comercios.
Después de que los ciudadanos se movilizaran exigiendo a las autoridades y a las compañías eléctricas una solución, Edenor y Edesur, responsables de la distribución energética en la ciudad de Buenos Aires y su área metropolitana, aseguraron hoy que trabajan “24 horas al día” para restablecer el servicio.
“Seguiremos trabajando todos los días de la semana incluidos los de las tradicionales fiestas de fin de año, a fin de reducir las molestias ocasionadas a los clientes”, señaló Edesur, controlada pro la española Endesa, en un texto publicado en la prensa local.
Los prolongados cortes de luz y la ineficaz y tardía respuesta de los responsables llevó al Gobierno argentino a reunirse este jueves con los directivos de ambas compañías a las que exigió “una solución inmediata” al problema bajo la amenaza de nacionalizarlas si eran “incapaces de prestar el servicio”.
“Son ellas las que se deben hacer cargo. Tienen que cumplir el contrato de concesión. No hay que eludir responsabilidades. No aceptamos más excusas”, subrayó el jefe de Gabinete del Ejecutivo de Cristina Fernández, Jorge Capitanich, en una comparecencia ante los medios al término del encuentro.
Los fallos en el suministro eléctrico no han sido el único quebradero de cabeza para el Gobierno argentino en la última semana, ya que, ante el temor a que se repitan los violentos saqueos que se extendieron por gran parte del país a primeros de mes, ha desplegado un importante dispositivo de seguridad de cara a la Navidad.
