Al menos 40 mujeres del grupo disidente Damas de blanco y una docena de opositores fueron arrestados este domingo, 13 de septiembre, en La Habana, unas detenciones que se producen desde hace 22 domingos consecutivos y que en esta ocasión tienen lugar a menos de una semana de la visita del papa Francisco a la isla.
Los arrestos se produjeron este mediodía después de que las Damas de Blanco, lideradas por Berta Soler, asistieran a una misa en la parroquia Santa Rita de Asís, y realizaran una marcha en favor de los derechos humanos y los presos políticos como es tradición del grupo desde su creación en 2003.
Entre los detenidos se encuentran los expresos políticos del Grupo de los 75 José Daniel Ferrer, quien es coordinador general de la Unión Patriótica de Cuba y Ángel Moya, esposo de Soler, así como el director del foro crítico Estado de SATS, Antonio González Rodiles.
Decenas de partidarios del Gobierno y agentes de la policía uniformados y de civil comenzaron a gritar consignas revolucionarias cuando el grupo de disidentes llegó a una calle cercana portando carteles con las frases “Todos marchamos por la libertad de los presos políticos de Cuba” y “Todos marchamos por una ley de amnistía”, lemas de una campaña que iniciaron semanas atrás, según pudo constatar Efe.
Poco antes, la líder del movimiento femenino había denunciado que siete de sus compañeras y más de 20 opositores fueron detenidos hoy para impedirles participar en los actos del grupo.
Soler dijo que ha solicitado reunirse con el papa Francisco durante su estancia en la isla, que será del 19 al 22 de septiembre, pero que no ha recibido respuesta.
La dirigente declaró a la prensa extranjera que si tuviera la oportunidad de reunirse con el papa Francisco le pediría su mediación para que “cese la violencia policial contra las personas que quieren participar o ejercer su libertad religiosa y hacer manifestaciones públicas”.
