3:45 p.m. - TIWANAKU, Bolivia (AP).- Con precisos golpes de cincel, Néstor Avalos, de 46 años, le va dando los toques finales a su obra: un hombre puma con un sapo encima.
La escultura de piedra es una de las creadas en la bienal de escultura de Tiwanaku que reunió artistas de cinco países con el desafío de conservar la ancestral técnica de tallado usada por una cultura andina de la que se tienen registros que datan de hace unos 27 siglos.
Avalos, de 46 años, contó que su papá le enseñó a esculpir desde niño. Yo no he asistido a ninguna escuela, lo llevo en la sangre'', dijo a la AP el oriundo de Tiwanaku, una localidad a unos 71 kilómetros al noroeste de La Paz, enclavado en Los Andes a unos 3 mil 885 metros sobre el nivel del mar y cerca a unas 600 hectáreas en las que se erigen esculturas de los ascendientes tiwanakotas que incluyen gigantescos pilares logrados con un solo bloque de piedra.
El concurso que reunió a 25 artistas de Chile, Bélgica, España, Perú y Venezuela, además de bolivianos trabajaron desde el 21 de octubre con bloques macizos de piedras y un cincel. El plazo que tenían para terminar sus obras concluyó el domingo.
Avalos en su equipo tuvo dos ayudantes. Cada miembro del equipo tenía un cincel y dos piedras pequeñas como herramientas para lijar el bloque de piedra que les fue otorgado por lo organizadores. Nuestro objetivo es representar a nuestros ancestros, usando lo que ellos usaban'' para tallar la piedra, comentó.
Nosotros estamos haciendo dos símbolos de nuestra cultura (Tiwanakota), el puma significa fuerza y el sapo prosperidad'', acotó.
El escultor chileno Avelino Sanguesa explicó que cuando me invitaron a participar me pareció muy lindo, la piedra para mi es una cosa mayor... es desafiante porque uno quiere dejar lo mejor sobre todo en este lugar que es muy importante en Latinoamérica''.