LIMA, Perú. (dpa) - La mujer cuya actuación resultó trascendente para descubrir la corrupción en el gobierno de Alberto Fujimori, Matilde Pinchi Pinchi, afirmó hoy que el encarcelado ex presidente sí conocía la financiación ilegal a diarios ultrasensacionalistas que favorecían su "re-reelección" en el 2000.
"El exjefe del SIN (Servicio de Inteligencia Nacional), Vladimiro Montesinos, siempre rendía cuentas a Fujimori sobre estos diarios. Fujimori sí sabía y (ambos) decidían sobre los titulares", manifestó Pinchi Pinchi durante una nueva audiencia que se le sigue al ex mandatario por los llamados periódicos "chicha".
La excolaboradora personal de Montesinos, quien filtró el video del escándalo que minó las bases del régimen fujimorista y que luego aportó numerosas pruebas incriminatorias, dijo que ella administró "el dinero que la Fuerza Aérea del Perú, la Marina, el Ejército, la Policía (y) el Ministerio del Interior daban mensualmente para la campaña de reelección de Fujimori, para pagar a los diferentes medios de comunicación".
Pinchi Pinchi aseguró que la campaña electoral costó 100 millones de dólares. Asimismo, subrayó que Montesinos "no hacía nada sin el consentimiento de Fujimori", y que incluso los medios de comunicación en provincia eran controlados a través de los comandantes generales que estaban a cargo en cada región, a quienes el SIN les designaba dinero.
El abogado de Fujimori, William Paco Castillo, minimizó las declaraciones de Pinchi Pinchi al calificarlas de "suposiciones malévolas" y afirmó que estas surgen por el "despecho" que le dejó una supuesta relación sentimental con Montesinos.
Castillo informó que ha presentado ante la sala encargada del caso un recurso para ver la "idoneidad del testigo", pues según él los citados deben cumplir ciertas condiciones, como "mínimamente decir la verdad".
"Lo que hemos apreciado son insinuaciones que de ninguna manera pueden acreditar ningún indicio de objetividad o culpabilidad para una sentencia", dijo el abogado en declaraciones a la prensa. Fujimori, condenado a 25 años de prisión como autor mediato de 25 asesinatos y dos secuestros, purga condena desde 2007, además ha recibido sentencias por casos de corrupción pero sin mayor efecto práctico porque en el Perú las penas no se acumulan y solo se paga la mayor.
