Un ataque perpetrado por varios agresores suicidas en un santuario chií al norte de Bagdad dejó 30 muertos y 50 heridos, indicaron funcionarios de la policía iraquí y de servicios de salud.
Los funcionarios de la policía señalaron que el ataque inició el jueves por la noche cuando un agresor suicida con explosivos centró su atentado en policías que vigilaban la entrada del santuario Sayyid Mohammed en Balad, 80 kilómetros (50 millas) al norte de la capital, Bagdad.
Un segundo atacante con explosivos ingresó al recinto mientras nueve hombres armados disparaban contra guardias de seguridad y familias que se reunían para celebrar el Eid al-Fitr, festividad que marca el final del mes sagrado del Ramadán.
Las autoridades informaron que un tercer agresor con explosivos murió.
Ningún grupo se ha adjudicado la autoría del ataque, que sucede menos de una semana después de que una explosión, al parecer obra del grupo Estado Islámico, mató al menos a 186 personas en Bagdad.
Este atentado, uno de los peores en Irak desde 2003, fue reivindicado por el grupo Estado Islámico (EI).
EI se hizo con el control en 2014 de grandes porciones del territorio iraquí pero ha perdido terreno en beneficio de las fuerzas gubernamentales, apoyadas por bombardeos de la coalición internacional bajo mando estadounidense.