El presidente Barack Obama dejó este viernes el Salón Oval, símbolo del poder en Estados Unidos, como parte de la transferencia del mando a su sucesor Donald Trump, quien prestará juramento en esta jornada.
Obama fue visto ingresando al Salón Oval portando una carta que dejó sobre el famoso escritorio usado por varios presidentes estadounidenses desde el siglo XIX. Es tradición que los mandatarios dejen a sus sucesores una nota personal en el famoso salón.
Luego de dejar la carta sobre el escritorio del Salón Oval, Obama se retiró a la sección privada de la Casa Blanca y apenas gesticuló en dirección a la prensa.
En tanto, el presidente electo, Donald Trump, asistió con su esposa Melania a un oficio religioso en la iglesia episcopal de San Juan, a un centenar de metros de la Casa Blanca.
Obama recibió a Trump en la Casa Blanca, donde compartieron un té junto con sus esposas.
