El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, advirtió hoy, lunes 28 de septiembre de 2015, a las naciones miembros de las Naciones Unidas (ONU) de los riesgos de no poder trabajar juntos para resolver los problemas del mundo.
Afirmó que la labor de la ONU sigue siendo incompleta, siete décadas después de su fundación, y advirtió que "las corrientes peligrosas nos ponen en riesgo de devolvernos a un mundo más oscuro y más desordenado".
Dirigiéndose a la Asamblea General, Obama -segundo mandatario en tomar la palabra, habló de la existencia de líderes mundiales que creen que el poder es un "juego de suma cero", donde los estados más fuertes deben imponer su voluntad sobre los más débiles, o que los derechos individuales no importan y que el orden debe imponerse por la fuerza. Afirmó que las naciones del mundo no pueden volver a las "viejas formas de conflicto y coacción" y que "todos sufriremos las consecuencias" por no trabajar juntos de manera más eficaz.
CRISIS EN SIRIA Y UCRANIA

Obama dijo que su país está dispuesto a trabajar con cualquier país, incluso Rusia e Irán, para resolver el conflicto sirio. Sin embargo, agregó que poner fin a la guerra civil de cuatro años significa que el presidente sirio Bashar al Assad no puede quedarse en el poder. Aseguró que Assad respondió a las manifestaciones pacíficas con represión y que los asesinatos no podrían llevar la paz a la nación.
"Después de tanto derramamiento de sangre no podemos volver al statu quo en Siria", subrayó Obama, quien agregó que "no hay respuestas fáciles" para resolver el conflicto en ese país.
También se refirió a la crisis por la península de Crimea. Alegó que el mundo no puede permanecer al margen mientras Rusia viola la integridad y la soberanía de Ucrania y apuntó que que si la anexión rusa de Crimea queda impune, la misma suerte podría correr cualquier otro país de las Naciones Unidas.
El mandatario estadounidense, que criticó a Rusia apenas unas horas antes de su prevista reunión en Nueva York con el presidente ruso Vladimir Putin, manifestó que los medios de comunicación controlados por el Estado ruso muestran acontecimientos recientes como ejemplo de una Rusia renaciente, y que esa visión es compartida por muchos políticos estadounidenses, que creen que el mundo se encuentra en una nueva Guerra Fría.
Sin embargo, aclaró, eso no es cierto. Obama adujo que los ucranianos están más interesados que nunca en alinearse con Occidente, al tiempo que afirmó que Estados unidos no intenta aislar mundialmente a Rusia. Sostuvo que quiere que Rusia participe diplomáticamente y que resuelva la crisis de una manera que permita a Ucrania determinar su propio futuro.
ACERCAMIENTO A CUBA

Obama también ocupó unos minutos para referirse al proceso de normalización de relaciones entre Estados Unidos y Cuba, que ambos países emprendieron en diciembre de 2014 y que resultó en el restablecimiento de relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas el pasado 20 de julio.
"Durante 50 años, Estados Unidos implementó una política hacia Cuba que fracasó a la hora de cambiar las vidas del pueblo cubano. Nosotros cambiamos eso", afirmó Obama. "El cambio no llegará de la noche a la mañana a Cuba, pero estoy seguro de que la apertura, y no la coerción, impulsará las reformas y mejorará la vida del pueblo cubano", sostuvo. Además, Obama opinó que Cuba "encontrará éxitos si busca más cooperación con otras naciones".
El presidente estadounidense, que se reunirá este martes con su homólogo de Cuba, Raúl Castro, admitió que sigue teniendo "diferencias con el Gobierno cubano", y que su país "seguirá defendiendo los derechos humanos". "Pero afrontaremos esas diferencias mediante relaciones diplomáticas y un aumento en el comercio, y lazos entre nuestros pueblos", agregó.
Manifestó estar confiado en que el Congreso "inevitablemente levantará un embargo que no debería estar más en vigor", ante los aplausos de las delegaciones de los 193 países miembros.
Obama dedicó su discurso a defender el sistema vigente de "normas internacionales" y la diplomacia ante el "auge" de China y en las relaciones con países como Rusia e Irán.
