ROMA, Italia. (DPA).- El ex primer ministro Silvio Berlusconi, que fue expulsado esta semana del Senado tras haber sido condenado en firme por fraude fiscal, podría afrontar otro juicio después de que los jueces le acusaran hoy de haber sobornado a testigos para que testificaran a su favor.
De acuerdo con los jueces, Berlusconi y sus abogados pagaron a la mujeres que declararon en el proceso por el "caso Ruby", según la argumentación de la sentencia publicada hoy.
Los cargos surgen de la argumentación de la sentencia de condena dictada en julio contra tres colaboradores de Berlusconi en el "caso Ruby". Al parecer, Berlusconi y sus abogados pagaron a las tres mujeres que testificaron en el proceso.
En ese proceso los colaboradores del ex primer ministro fueron condenados por favorecer y organizar la prostitución en la mansión del político conservador. Varias de las mujeres que testificaron para la defensa confesaron haber recibido pagos mensuales de Berlusconi de al menos 2 mil 500 euros (3 mil 400 dólares).
Los jueces escribieron que ese comportamiento "no era una anomalía, sino un acto ilegal". Con esos pagos, Berlusconi intentó falsificar las pruebas, según argumentan los jueces, que instaron a la fiscalía a que lo investiguen, así como a las mujeres que testificaron a su favor y a sus abogados, Nicolo Ghedini y Piero Longo, por pervertir el rumbo de la Justicia hacia la corrupción.
Si los fiscales encuentran pruebas y los jueces así lo consideran, Berlusconi y los demás podrían volver a sentarse en el banquillo de los acusados por corrupción, lo que está penado con una condena de entre cuatro y diez años de cárcel.
En Italia es frecuente que la argumentación de la condena se publique meses después de conocerse la sentencia. Berlusconi siempre ha negado todo los cargos asegurando que sólo fue el anfitrión de "cenas elegantes" en su mansión a las afueras de Milán.
