NUEVA YORK, Estados Unidos. (REUTERS). - Bradley Manning, el soldado de Estados Unidos sentenciado esta semana por filtrar 700 mil documentos clasificados en la mayor violación de archivos secretos en la historia del país, podría verse envuelto pronto en otro problema legal luego de que declaró que desea vivir como una mujer llamada Chelsea.
A diferencia de la corte marcial que Manning enfrentó por filtrar los datos -incluidos cables diplomáticos y reportes de combate- a WikiLeaks, el próximo desafío legal podría darse en una corte federal sobre un tema muy diferente: identidad sexual.
El anuncio de Manning el jueves de que desea vivir como una mujer planteó preguntas legales sin precedentes sobre si el Ejército le brindará la terapia de hormonas femeninas a la que Manning quiere someterse, sin mencionar las preguntas sobre cómo se desarrollará su vida como un reo militar transgénero.
"El primer tema de preocupación es la forma en la que Chelsea Manning será tratada en prisión, y si ella tendrá el mismo acceso que todos los prisioneros tienen a los tratamientos que le sean prescritos", dijo Michael Silverman, director ejecutivo del Fondo para la Defensa Legal & Educación de Transgéneros en Nueva York.
"¿Le permitirá la prisión en la que se encuentra que sus médicos la traten de la misma forma en que permiten que se trate a otros prisioneros?", preguntó. Manning fue condenado a 35 años de prisión en Fort Leavenworth, Kansas, que alberga a prisioneros militares a unos 40 kilómetros al norte de Kansas City, Kansas.
En Fort Leavenworth, Manning tendrá acceso a profesionales de la salud mental, incluido un psiquiatra, psicólogo, trabajadores sociales y especialistas en ciencias del comportamiento, según una portavoz del Ejército. Pero dijo que el Ejército no brinda terapia de hormonas, que es lo que Manning buscaría, ni cirugía de cambio de sexo.
