Por cuarta vez en dos años, los británicos volvían a votar este jueves, en este caso para elegir al gobierno que negociará el brexit, con los conservadores de Theresa May como favoritos en los últimos sondeos.
Se trata de las segundas elecciones generales desde mayo de 2015, a las que hay que sumar el referéndum sobre la Unión Europea (junio de 2016) y unos comicios locales (mayo de 2017).
Unos 47 millones de británicos están habilitados para elegir los 650 diputados de la Cámara de los Comunes.
El líder del partido que obtenga más escaños –la conservadora May o el laborista Jeremy Corbyn– , será el próximo primer ministro.
May votará en el pueblo de Sonning, a una hora en dirección oeste de Londres, y Corbyn en una escuela del barrio londinense de Islington.
La campaña arrancó con una ventaja de 20 puntos de May en los sondeos, pero se fue recortando con el transcurrir de las semanas.
En las últimas encuestas justo antes de las elecciones, la ventaja de los conservadores oscilaba entre menos de un punto porcentual (Survation, 41.3%-40.4%) y 12 (ICM, 46%-34%) o 13 (BMG 46%-33%).
