BRASILIA, Brasil.(EFE).- La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) reafirmó hoy que su área de actuación en el siglo XXI supera el ámbito de la tortura y de la persecución política, en un seminario en Brasilia con el que concluyó su 49 aniversario periodo de sesiones extraordinarias.
El presidente de la CIDH, el peruano Diego García-Sayán, dijo que la nueva agenda del organismo ha sido generada en parte por el profundo proceso de democratización que América Latina ha vivido en las últimas décadas, que ha "abierto los ojos" en relación a las injusticias sociales que persisten en la región.
Según García-Sayán, cuando se acordó la creación de la CIDH "la realidad de América Latina era muy diferente, con gobiernos autoritarios en muchos países y democracias muy precarias" en otros, lo que hacía "casi imposible imaginar que pudiera funcionar en la región un tribunal sin policías y basado en acuerdos entre Estados".
Esa realidad llevó a que el área de actuación de la corte se volcase con el tiempo a otros aspectos de los derechos humanos, como la "protección y el amparo a los grupos más vulnerables", aunque sin relegar otras violaciones, indicó.
Durante el seminario de clausura de las sesiones extraordinarias, García-Sayán aseguró que una vez derrumbado "el muro de Berlín ideológico" que primaba en las décadas de los 70 y 80, la región construyó un espacio judicial común, que ha tenido influencia en las jurisdicciones nacionales.
"Se ha progresado en la legitimidad de los sistemas electorales, se ha avanzado en la protección de la libertad de expresión y se ha construido un sistema interamericano de derechos humanos totalmente armonizado con las autoridades y los tribunales nacionales", afirmó.
