El gobernador de California, Jerry Brown, ha acordado desplegar 400 elementos de la Guardia Nacional, a petición del presidente Donald Trump, pero indicó este miércoles 11 de abril que no todos se dirigirán a la frontera con México y que ninguno de ellos se encargará de leyes migratorias.
“Seamos claros en el objetivo de esta misión”, escribió Brown en una carta dirigida al gobierno de Trump. “Esta no será una misión para construir un nuevo muro. No será una misión para capturar a mujeres o a niños, o para detener a personas que escapan de la violencia y buscan una mejor vida”.
Por el contrario, dijo Brown, los efectivos se unirán a un programa vigente para luchar contra el narcotráfico transnacional, contrabando de armas de fuego y tráfico humano. Se incorporarán 250 elementos de la Guardia Nacional de California, incluidos 55 que están en la frontera.
Trump quiere que se desplieguen hasta 4 mil elementos a la frontera para combatir la inmigración ilegal y el tráfico de drogas, y los gobernadores republicanos de los estados de Arizona, Nuevo México y Texas ya se han comprometido a enviar mil 600.
Los miembros de la Guardia de California estarán desplegados en la frontera, en la costa y en otros lugares del estado, señaló Brown. El gobierno federal debe aceptar los términos antes de que se desplieguen los elementos. California desplegó elementos en la frontera bajo el mando de los presidentes George W. Bush en 2006 y de Barack Obama en 2010.
