El partido amistoso este martes 17 de noviembre, entre las selecciones de fútbol de Alemania y Holanda en Hannover fue cancelado después que las autoridades recibieron "información concreta" sobre una amenaza de bomba.
El jefe de la policía Volker Kluwe explicó a la prensa alemana que la información que recibieron tenía que ver con un ataque con explosivos.
El estadio fue evacuado cerca de una hora y media antes del puntapié inicial en esta ciudad del norte de Alemania.
Miembros del gobierno alemán, incluyendo la canciller Angela Merkel, tenían previsto acudir al partido en una señal de que Alemania no bajará la cabeza ante el terrorismo, luego de los ataques terroristas en París.
El policía Joerg Hoffmeister dijo a The Associated Press que se encontró un objeto sospechoso. Los anuncios por los altavoces del estadio recomendaban al público salir de forma ordenada, y señalaban que no había nada que temer.
La mayoría de los fanáticos estaba afuera del estadio cuando se produjo la orden de evacuar. No hubo escenas de pánico, y los aficionados salieron del lugar en calma.
La seguridad para el partido era estricta, con la presencia de policías con metralletas alrededor del estadio y en otras partes de la ciudad.
El ministro del Interior del estado de Baja Sajonia, Boris Pistorius, señaló en una rueda de prensa posterior que no han encontrado explosivos y que tampoco se ha arrestado a alguien.
Pistorius comentó que no se han podido confirmar los rumores de que un artefacto explosivo fue colocado en una ambulancia o en otro vehículo dentro o fuera del estadio.
En la misma rueda de prensa, el ministro del Interior del gobierno federal, Thomas de Maiziere, adelantó que los indicios de que se fraguaba un atentado se intensificaron a medida que se acercaba la hora del partido y que el partido fue cancelado por recomendación suya.
De Maiziere dijo que no podía dar muchos detalles, ya que había proteger a la fuente de la información y que "parte de estas respuestas podrían alarmar a la población".
La policía cerró varias secciones de la principal estación de tren en Hannover y varias estaciones del metro al rastrear la zona próxima al estadio. Un concierto de jazz al que se esperaba una concurrencia de 900 espectadores también fue cancelado.
