El titular de esa repartición estatal, Joaquín Roa, apuntó que el nivel del río Paraguay supera ya los siete metros e informó de que solo en Asunción hay 15 mil las familias damnificadas, lo que representa aproximadamente 75 mil personas.
La calificación de “desastre” implica que los organismos de ayuda se encuentran superados en su capacidad de respuesta, pero indicó que aún no puede hablarse de una “catástrofe”, que es una instancia más grave aún.
Además de Asunción, ubicada en el departamento Central de Paraguay, se vive una situación de emergencia en Ñeembucú, Concepción, Presidente Hayes y Alto Paraguay, con una cifra de afectados que oscila entre las 250 mil y 300 mil personas.
Las aguas del río Paraguay siguen subiendo frente a la capital y otros cauces de agua del resto del país también registran niveles muy superiores a los normales.
Las autoridades paraguayas estiman que a mediados del mes de julio los niveles del agua podrían estabilizarse y comenzar a bajar.
