La Casa Blanca da "la última mano" a un plan de cierre de la prisión militar de Guantánamo en Cuba, donde Estados Unidos detiene, en la mayoría de los casos sin procesamiento, a sospechosos de terrorismo, indicó el miércoles el portavoz presidencial Josh Earnest.
Una vez finalizado, el plan debe ser sometido al Congreso, donde los republicanos son mayoritarios en las dos cámaras, y quienes siempre se han opuesto férreamente al cierre de esa prisión.
