Las pérdidas causadas por las catástrofes naturales se elevan a 520 mil millones de dólares cada año, estimó este lunes 14 de noviembre el Banco Mundial en un nuevo informe que revisa ampliamente al alza los perjuicios que sufren los más pobres.
Esas catástrofes “sumen en la pobreza a cerca de 26 millones de personas” anualmente, según el informe Reforzar la resistencia de los más pobres ante las catástrofes naturales, publicado durante la conferencia de la ONU sobre el clima en Marrakech (COP22).
La nueva evaluación de pérdidas del BM es superior en 60% a los cálculos habituales de Naciones Unidas (300 mil millones de dólares).
Los autores del informe no solamente han calculado las pérdidas materiales (viviendas, infraestructuras, medios de transporte... ) sino también la pérdida de “bienestar” que un desastre natural supone para los más desfavorecidos.
Ello incluye los gastos de alimentación, educación, salud, etc. que ya no pueden permitirse, porque lo han perdido todo o casi todo.
“Las pérdidas materiales estimadas durante las catástrofes no son un buen indicador porque no toman suficientemente en cuenta a los más pobres”, explica Stéphane Hallegatte, que coordinó el informe.
Por ello, el BM cree que si el planeta no sufriera catástrofes naturales durante un año, “más de 26 millones de personas escaparían a la pobreza”.
A título de ejemplo, el economista cita el reciente huracán "Matthew".
“Los daños fueron estimados en 2 mil millones en Haití y en 7 mil millones en Estados Unidos, cuando la gravedad del impacto fue mucho más poderosa en Haití”, indicó.
Si en cambio se toman en cuenta las “pérdidas de bienestar” el informe muestra que en ese tipo de desastres “los más pobres están mucho más afectados”.
“El 20% de los más pobres sufren solamente el 11% de las pérdidas materiales pero el 47% de las pérdidas de bienestar”, dijo.
“El ciclón Nargis, que golpeó a Birmania en 2008, obligó a la mitad de los agricultores pobres afectados a vender sus bienes –incluidas sus tierras– para reembolsar las deudas contraídas”, destaca el BM.
Más allá de la reevaluación de las pérdidas, este nuevo enfoque de los desastres naturales quiere modificar también la concepción de los proyectos de ayuda del BM, señalan los autores del informe.

