El Centro Carter, una organización estadounidense de defensa de la democracia, cesó sus operaciones de observación electoral en Venezuela luego de 13 años en este país sudamericano.
En el último informe de seguimiento al proceso político electoral en Venezuela que hacía desde agosto de 2014, publicado el miércoles, el Centro fundado por el ex presidente estadounidense Jimmy Carter informó que cerró su oficina en Caracas el 31 de mayo pasado para concentrar "sus recursos limitados en otros países que han solicitado su apoyo".
"El Centro Carter continuará monitoreando el desarrollo del actual proceso político electoral (venezolano) desde su sede en Atlanta", agregó el escrito.
El anuncio se produjo cuando restan cuatro meses para las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre que por primera vez dan como triunfadora a la oposición y que podrían implicar un cambio en el balance de poder de la Asamblea Nacional.
El Centro Carter ha sido un observador frecuente de las elecciones en Venezuela y fungió como mediador entre el gobierno socialista y la oposición después de un fallido golpe de estado en 2002 que separó brevemente del poder al ya fallecido presidente Hugo Chávez.
En años recientes los adversarios del gobierno han criticado duramente a la organización por considerar que validó los comicios ganados por Chávez en medio de quejas de que esos procesos se desarrollaron en condiciones injustas y de ventajas para el oficialismo.
Los partidos opositores acusaron repetidamente al Centro Carter de minimizar los obstáculos y dificultades atribuidos a las autoridades que afrontaron a la hora de participar en la contienda electoral. El 18 de abril de 2013, cuatro días después de las elecciones presidenciales en la que fue electo Nicolás Maduro, el Centro Carter emitió un comunicado en el que señaló que "el CNE [Consejo Nacional Electoral] tiene la autoridad legal para acreditar al candidato triunfador como presidente electo en base a los resultados de la votación", aceptando los resultados que indicaban que el candidato de la coalición oficialista aventajó al candidato de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Henrique Capriles Radonski, por 1.77 puntos (50.75% de la votación frente a un 48.98%).
El informe final sobre las elecciones de 2013 fue divulgado por el Centro Carter el 22 de mayo de 2014. El documento concluye, entre otras cosas que "según se demostró mediante al auditoria del cien por ciento de las boletas emitidas por las máquinas de votación, el sistema electoral automatizado funcionó de acuerdo a lo que se esperaba a la hora de transmitir y contar los votos". Asimismo, señala que "la realización de la auditoria de no duplicidad de huellas por parte del CNE demostró que el sistema biométrico usado en Venezuela aparentemente tiene la capacidad para identificar post—hoc el voto múltiple o voto usurpado, y que la ocurrencia de estos fue relativamente baja, según la información proporcionada por el CNE. Sin embargo la no participación de partidos políticos ni observadores en la auditoría, así como la falta de información sobre el proceso de la auditoría y sus resultados ante la ciudadanía, significaron la perdida de una oportunidad importante por parte del CNE para aumentar la confianza en el proceso y limitó la posibilidad de que terceros pudieran corroborar tanto los procedimientos ejecutados como sus resultados".
El presidente Nicolás Maduro manifestó recientemente que Venezuela no será monitoreada durante las elecciones por ningún organismo de Naciones Unidas, luego de que los sectores de oposición solicitaran reiteradamente a la OEA y a la ONU, así como a la Unión Europea enviar misiones para dar seguimiento al proceso electoral de las parlamentarias, que tendrán lugar el próximo 6 de diciembre.
