6:24 a.m. - CONCEPCIÓN, Chile (Reuters) -Socorristas trabajaban con perros el miércoles en las ciudades y pueblos de Chile asolados por un sismo, algunos con la esperanza de encontrar sobrevivientes y otros con la desalentadora tarea de recuperar cuerpos enterrados bajo montañas de escombros.
Cuatro días después de que un sismo de magnitud 8.8 sacudió la zona central y sur de Chile y dejó casi 800 muertos, policías y soldados lograron contener los saqueos y la violencia que sumió en el caos a la golpeada ciudad de Concepción, 115 kilómetros al sudeste del epicentro.
Un toque de queda de 18 horas seguía vigente en Concepción, una de las varias ciudades y pueblos donde unos 7 mil soldados patrullan las calles para mantener el orden y asegurar la distribución apropiada de agua y alimentos.
Con la ayuda llegando ahora a la población de una manera más organizada, los socorristas reforzaron la búsqueda en ciudades desde Concepción hasta Constitución en el norte para ubicar sobrevivientes atrapados bajo los escombros.
Hasta el momento se ha confirmado la muerte de 795 personas, ya sea por la acción de uno de los terremotos más poderosos que se ha registrado en un siglo o por el tsunami que éste desencadenó frente a la costa chilena.
La cifra de muertos posiblemente aumentará, pues algunos reportes indican que la cifra de desaparecidos llega hasta 500 solo en Constitución.
La ciudad, con una población de casi 40 mil habitantes, concentra casi la mitad de la cifra oficial de fallecidos.
Las autoridades advirtieron que muchos de los desaparecidos podrían haber huido en busca de la seguridad y no han podido comunicarse con sus familiares por el daño que sufrieron las líneas telefónicas.
Oficialmente, el Gobierno indica que la cifra de desaparecidos llega a 19, basado en casos específicos que han sido reportados a la policía. Pero funcionarios reconocen que la cifra podría ser mucho mayor.

