Un total de 44 personas murieron y 82 resultaron heridas el viernes en un choque de dos trenes en una región aislada del norte de Irán, una de las mayores catástrofes ferroviarias del país en los últimos años.
El accidente ocurrió cuando un tren que circulaba de Tabriz a Mashhad se detuvo en campo abierto, por una razón desconocida, cerca de la ciudad de Amirabad, entre Semnan y Damghan, según el gobernador de la provincia de Semnan, Mohamad Reza Jabad.
Otro tren que circulaba entre las ciudades de Semnan y Mashhad chocó, por detrás, con el convoy parado. El número de muertos no cesó de aumentar a lo largo de la jornada, hasta el anuncio el viernes por la noche del último balance comunicado por Hossin Kulvand, jefe de los servicios nacionales de emergencia, en la televisión nacional Irib.
"Cuarenta y cuatro personas perdieron la vida", declaró, agregando que de "82 personas heridas y hospitalizadas", 17 lo fueron de levedad y pudieron salir del hospital.
La colisión fue debida a "un error humano", afirmó en Irib el director de la compañía nacional ferroviaria, Mohsen Poor-Seyed Aghaie. El tren que venía de Semnan "recibió la orden de continuar su camino y chocó contra el otro tren (parado) por detrás", precisó.
Dos vagones del tren Tabriz-Mashhad se incendiaron y cuatro vagones del otro tren descarrilaron, según las imágenes difundidas por la televisión.
"Estaba durmiendo cuando fui evacuado de un vagón en llamas", contó a la televisión iraní uno de los pasajeros hospitalizados. Los bomberos y los servicios de socorro, principalmente la Media Luna Roja, combatieron las llamas y evacuaron a los heridos durante varias horas.
"A causa de las dificultades de acceso a la región" montañosa y recóndita donde tuvo lugar la colisión, solo nuestro helicóptero pudo llegar al lugar del accidente para evacuar a los heridos, indicó el director de la Media Luna Roja en la provincia de Semnan, Hasan Shokrollahi.
Los heridos fueron trasladados a los hospitales de Semnan y Damghan, las dos grandes ciudades más cercanas al lugar de los hechos. La línea ferroviaria que enlaza Teherán con Mashhad, que pasa por el lugar del accidente, estuvo cerrada mientras los investigadores determinaban las causas de la catástrofe, según Sadegh Sokri, un portavoz de la compañía de ferrocarril iraní.
