Las mesas de votación cerraron este domingo 4 de febrero en las elecciones presidenciales de Costa Rica, tras una jornada de masiva participación, en una campaña marcada por un debate en torno al matrimonio homosexual.
Automóviles con banderas de los partidos más fuertes salieron a las calles de la capital y otras ciudades sonando las bocinas para apoyar a sus candidatos.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) anunció que iniciaría una sesión a las 8:00 p.m. hora local (9:00 p.m. hora de Panamá) para comenzar a divulgar los primeros resultados.
La elección arrancó sin claros favoritos, y todo apunta a que ninguno de los aspirantes alcanzará el 40% mínimo para ganar en primera ronda, lo que anticipa una segunda vuelta el 1 de abril.
Tras un inicio frío, la votación entró en calor con el transcurso del día, hasta formarse grandes filas en la mayoría de los centros electorales.
El presidente del TSE, Luis Antonio Sobrado, dijo que la jornada transcurrió sin incidentes y mostró una enorme participación de los votantes. “La noticia es que no hay noticia”, dijo Sobrado a periodistas en informe sobre la marcha de la jornada.
Nelia Araya, una estudiante de 20 años que vota por primera vez, dijo estar “un poco nerviosa” al llegar a sufragar al Liceo Luis Dobles Segreda, aledaño al Parque Metropolitano La Sabana, de la capital.
Está preocupada por el surgimiento de un candidato con “discurso homofóbico”.
“Yo convencí a todos en mi casa de que voten para que no gane alguien que quiere quitarle derechos a la gente”, agregó la estudiante universitaria.
Su preocupación refleja el surgimiento en las encuestas del diputado y predicador evangélico Fabricio Alvarado, amparado en un discurso de rechazo al matrimonio homosexual que acaparó el debate político en la recta final de la contienda.
Alvarado, de 43 años, quien hasta diciembre no pasaba de 3% de apoyo en las encuestas, fue recibido por una multitud de simpatizantes que llegó a saludarlo y tomarse fotos con él cuando acudió a votar en el cantón de Desamparados, al sur de la capital.
“Finalmente tenemos un candidato que comparte nuestros valores”, dijo Delfina Reyes, una maestra pensionada que fue a saludar a Alvarado, cuyo mantra en la campaña ha sido la defensa de “la familia” y los “valores y principios” cristianos.
Por el contrario, ocho mujeres fueron a votar en diferentes mesas vestidas con trajes que recuerdan la serie The handmaid’s Tale, que relata una sociedad futurista en la que las mujeres han perdido sus derechos, como una forma de protestar contra lo que consideran “una amenaza fundamentalista”.
