El presidente de Colombia, Iván Duque, hizo el sábado un firme llamado a Cuba para que le entregue a un grupo de negociadores de paz del ELN, tras pedir su captura internacional como consecuencia de un ataque con coche bomba atribuido a esa guerrilla.
Duque, quien la víspera dio por terminados los esfuerzos de paz que había iniciado su antecesor con el ELN en 2017, se mostró contrariado con un pronunciamiento de la cancillería cubana frente a su decisión.
Anfitrión y garante de las frustradas negociaciones de paz, el gobierno de La Habana aseguró el viernes que cumplirá con los compromisos fijados ante la ruptura de las conversaciones abiertas en 2017 y que pretendían acabar con un alzamiento armado de más de medio siglo.
Según Duque, Cuba no debería ofrecer ninguna garantía a los rebeldes, puesto que su gobierno no se sentó a la mesa de negociaciones precisamente a la espera de que "liberaran a los secuestrados y que cesaran los ataques terroristas".
Y lo ocurrido con el coche bomba, que mató a 20 jóvenes estudiantes de una academia de policía y al presunto atacante, "fue un acto criminal, violador de los derechos humanos y ningún acto de esa naturaleza amerita ningún protocolo que evite que se haga justicia", expresó.
Por eso "le pedimos a ese gobierno que entregue a esos criminales para que se haga justicia", subrayó durante un acto de gobierno en el departamento de Tolima (centro).
Tras poner fin a los esfuerzos de paz de su antecesor Juan Manuel Santos, el jefe de Estado ordenó reactivar las órdenes de captura a los diez miembros del ELN que integran la delegación de este grupo en La Habana.
De momento, la guerrilla no se ha pronunciado sobre el ataque que le adjudican ni la decisión de Duque.
