El gobierno colombiano anunció el miércoles el plan de seguridad para proteger a unos 7 mil excombatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) frente a los asesinatos que han denunciado los líderes de la futura organización política.
Las fuerzas armadas destinarán unos 5 mil hombres a resguardar 10 de las 26 zonas donde quedaron concentrados los rebeldes después de su desarme, y que presentan mayor riesgo, explicó el ministro de Defensa Luis Carlos Villegas.
"La seguridad de los desmovilizados, de los reincorporados, es la prioridad de la fuerza pública", afirmó el funcionario en una rueda de prensa en la sede de gobierno.
El martes, el presidente Juan Manuel Santos dio por terminado medio siglo de conflicto con las todavía llamadas FARC, que depusieron las armas tras un acuerdo de paz.
Los excombatientes permanecerán en las áreas a las que llegaron desde finales del año pasado para cumplir con su desarme, donde llevarán a cabo proyectos productivos.
El ministerio de Defensa clasificó esas regiones. En las diez de más alto riesgo mantendrá el dispositivo militar actual, de entre 450 y 500 hombres del ejército.
Las otras 16, de amenaza media o baja, contarán con 281 militares, además de un dispositivo policial, explicó Villegas.
