La reunión entre el jefe de la diplomacia estadounidense Mike Pompeo y el brazo derecho del líder norcoreano Kim Jong Un comenzó la noche de este miércoles en Nueva York con el fin de preparar la histórica cumbre entre el dirigente norcoreano y el presidente Donald Trump, constataron periodistas de la AFP.
El general Kim Yong Chol había llegado al mediodía a Nueva York, siendo el responsable de mayor nivel de Corea del Norte en pisar suelo estadounidense en los últimos 18 años.
Los dos hombres, que ya se habían reunido en dos ocasiones en Corea del Norte, se encontraron en Nueva York en un edificio cercano a la sede de la Organización de las Naciones Unidas. Este miércoles tendrán una cena y varios encuentros el jueves, indicó la Casa Blanca.
Según un portavoz de la misión norcoreana en Naciones Unidas, es el funcionario norcoreano de mayor rango en pisar suelo estadounidense en 18 años.
"Formamos un excelente equipo para nuestras discusiones con Corea del Norte" tuiteó Trump el martes, agradeciendo de antemano el viaje de Kim Yong Chol, lo que consideró una "sólida respuesta a mi carta".
La cita entre Pompeo y el general Kim es uno de tres series de encuentros organizados en paralelo esta semana entre estos dos países que no tienen relaciones diplomáticas y que meses atrás se dirigían amenazas de ataques.
El secretario general adjunto de la Casa Blanca, Joe Hagin, se halla a su vez en Singapur en vistas de los preparativos logísticos de la cumbre. Un fotógrafo de la AFP pudo ver el martes también a Kim Chang Son, un muy cercano asesor de Kim Jong Un, en la ciudad estado asiática.
Las reuniones "han sido positivas", dijo la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders.
Washington exige a Piongyang una "desnuclearización completa, verificable e irreversible" antes de cualquier liberalización de las pesadas sanciones internacionales que afectan a Corea del Norte en represalias por sus programas nucleares y balísticos.
De su lado Piongyang aceptó discutir una desnuclearización pero rechaza que sea unilateral, una distinción que amenaza con no coincidir con la de los estadounidenses, en tanto Corea del Norte considera a su arsenal como una garantía de la supervivencia del régimen.

