Un comité de la cámara baja del Congreso de Brasil votó en contra de enjuiciar a Michel Temer por corrupción, mientras el presidente lucha por permanecer al frente de la mayor economía de América Latina.
Cuarenta legisladores del Comité de Constitución y Justicia rechazaron un informe que proponía un proceso legal contra Temer, mientras que 25 votaron a favor y uno se abstuvo.
El comité ahora votará sobre una nueva opinión recomendando que los cargos sean archivados. El resultado de las deliberaciones de la comisión no es vinculante y el pleno de la cámara baja todavía debe emitir una votación decisiva sobre los cargos.
Dos tercios de sus 513 miembros son necesarios para aprobar un juicio en el Tribunal Supremo.
La votación del jueves otorga al presidente de Brasil solo un respiro momentáneo.
Aparte de la votación pendiente, Temer todavía enfrenta la posibilidad de nuevas acusaciones de parte del principal fiscal de la nación, así como más testimonios incriminatorios de otras personas bajo investigación.
También debe lidiar con una popularidad por los suelos y una economía cuya recuperación de la peor recesión de la historia de Brasil está resultando dolorosamente lenta.
Temer probablemente tiene el apoyo para vencer la moción del Congreso que lo pondría en juicio, de acuerdo con un conteo de las intenciones de los legisladores compilado por Bloomberg.
Con su índice de aprobación en un solo dígito, Temer ha logrado mantener el apoyo político con una agenda de reformas que complace a los mercados y líderes empresariales.
Pero su capacidad para proponer enmiendas constitucionales está en jaque, ya que se ve obligado a gastar gran parte de su energía defendiéndose en el Congreso.
Algunos aliados políticos -e inversionistas- están evaluando si el presidente de la cámara baja, Rodrigo Maia, el siguiente en línea para la presidencia, estaría en mejor posición para impulsar reformas.
