El Congreso de Guatemala eligió este miércoles al académico Juan Alfonso Fuentes Soria como vicepresidente de Guatemala.
Fuentes es un cirujano dentista que ha fungido como presidente de la Comisión Presidencial de Derechos Humanos (2001-2004) y como rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala.
La elección de Fuentes se da luego de que Alejandro Maldonado, electo para sustituir a Roxana Baldetti, exvicepresidenta que renunció al cargo, asumiera la presidencia del país por la renuncia del expresidente Otto Pérez Molina.
Baldetti y Pérez Molina renunciaron a sus cargos luego de resultar involucrados en una pesquisa sobre una red que defraudó al fisco millones de dólares.
Ambos han negado los cargos, pero están en prisión por orden de juez mientras la fiscalía investiga.La elección, que se realizó en sesión pública ordinaria del pleno, se dio luego de tres rondas de votación.
En la primera, ninguno de los candidatos de una terna propuesta por el presidente Maldonado (Raquel Zelaya, Gabriel Medrano y Fuentes Soria) obtuvo los 80 votos necesarios para ser electo de un universo de 158.
En la segunda ronda de votación, se votó entre Zelaya y Fuentes Soria, quienes alcanzaron la mayor cantidad de votos en la primera ronda, pero ninguno consiguió los 80 votos. Fue en una tercera ronda que Fuentes Soria obtuvo 109 votos a favor y 33 en contra con 16 ausencias.
El acuerdo legislativo leído en el pleno del legislativo dice que "declara electo al ciudadano Juan Alfonso Fuentes Soria como vicepresidente para completar el actual período constitucional que finaliza el 14 de enero de 2016". Tras la elección, Fuentes Soria fue juramentado por la directiva del Congreso.
La fiscalía y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala acusan al expresidente Pérez Molina y la exvicepresidenta Baldetti Elías de ser parte de una red denominada "La Línea", en la cual funcionarios y particulares recibieron sobornos de empresarios para que les ayudaran a evadir impuestos.
Según la comisión, un organismo de Naciones Unidas que investiga grupos clandestinos y de seguridad incrustados en el Estado guatemalteco, hay 88 mil escuchas telefónicas que dan cuenta del modo de operar de la organización, de la cual Pérez y Baldetti habrían estado al tanto, facilitaron su operación y recibieron beneficios.
