Corea del Norte confirmó que había disparado un misil balístico y calificó de exitoso el ensayo de su nuevo "sistema de armamento estratégico", interpretado en Seúl como un desafío al presidente estadounidense Donald Trump.
"Un misil tierra-tierra de mediano largo alcance Pukguksong-2 fue probado con éxito el domingo", indicó este lunes la agencia estatal KCNA, que describió el lanzamiento como el ensayo de un "sistema de armamento estratégico de un nuevo tipo al estilo coreano".
El misil fue disparado desde una base aérea en la provincia occidental norcoreana de Pyongan del Norte y se dirigió hacia el este, antes de caer en el Mar de Japón, indicó el domingo el ministerio surcoreano de Defensa.
Es la primera vez que Corea del Norte menciona al misil Pukguksong-2.
En agosto pasado, Pionyang había sin embargo anunciado haber probado un misil Pukguksong-1 (que significa "estrella del norte") a partir de un submarino y aseguró que el cohete ponía el continente americano a su alcance.
Pionyang ha proclamado a menudo capacidades en materia de armamento que analistas occidentales consideran poco convincentes.
El líder norcoreano Kim Jong-Un "dirigió personalmente los preparativos" para el lanzamiento del domingo, indicó KCNA. Precisó que se había realizado "tomando en cuenta la seguridad de los países vecinos".
Kim "manifestó gran satisfacción por la posesión de otra poderoso medio de ataque nuclear que se suma al tremendo poderío del país", agrega la agencia oficial norcoreana.
"Gracias al desarrollo del nuevo sistema de armamento estratégico –agrega– nuestro Ejército Popular es capaz de realizar sus tareas estratégicas de manera más precisa y veloz en cualquier espacio: bajo las aguas y en tierra".
El misil norcoreano recorrió unos 500 kilómetros antes de caer al mar, según el ministerio de Defensa de Corea del Sur. Fue el primer ensayo de ese tipo desde octubre pasado.
El lanzamiento de misil fue interpretado como un desafío al presidente estadounidense Donald Trump, que por el momento se ha limitado a reafirmar su respaldo "en un 100%" a Japón, un aliado fundamental de Washington en la región.
"Parece que el lanzamiento estaba destinado a llamar la atención a través del desarrollo de las capacidades nucleares y misilísticas" de Corea del Norte, comentó el ministerio de Defensa surcoreano. "También creemos que se trata de una provocación armada para probar la respuesta del nuevo Gobierno estadounidense bajo la presidencia de Trump".
