Corea del Norte desafió este sábado a Estados Unidos al asegurar que no se someterá al "chantaje" norteamericano, un día después de provocar una enorme conmoción mundial con su quinto y más potente ensayo nuclear.
"Ya pasó el tiempo en que Estados Unidos podía hacer chantajes nucleares unilaterales contra la RPDC (República Popular y Democrática de Corea)", sentenció el diario estatal Rodong Sinmun.
Por su lado, Corea del Sur destacó que la amenaza norcoreana ingresaba en una nueva dimensión, y exhortó al Consejo de Seguridad de la ONU a endurecer aún más las sanciones contra su inquietante vecino.
La potencia de la bomba ensayada el viernes fue estimada en 10 kilotones, es decir, cerca del doble que el precedente ensayo nuclear de Corea del Norte en enero.
Pionyang aseguró además que el artefacto probado podía ser instalado en un misil.
"Creemos que la capacidad nuclear del Norte se ha sofisticado considerablemente, y desarrollado a un ritmo más elevado", declaró el ministro surcoreano de Relaciones Exteriores, Yun Byung Se.
El viernes por la noche, el Consejo de Seguridad de la ONU condenó el quinto ensayo nuclear y decidió preparar una resolución que impondrá a Pionyangnuevas sanciones.
En una declaración unánime, sus 15 miembros, entre ellos China, aliada de Pionyang, indicaron "que comenzarán a trabajar inmediatamente en medidas apropiadas, según el artículo 41 de la Carta de la ONU, y una resolución del Consejo". El artículo 41 se refiere a "medidas que no impliquen el uso de la fuerza armada".
