El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, aseguró hoy que en su país "ha triunfado la democracia", tras la protesta indígena y sindical efectuada hoy, que finalizó con altercados, heridos y detenciones y que, según el mandatario, fracasó.
Durante un mitin político en la plaza de la Independencia, donde se encuentra la sede del Gobierno y que fue ocupada por miles de sus simpatizantes, Correa dijo que el "paro nacional" convocado contra su administración "ha fracasado".
El mandatario volvió a denunciar que detrás de la protesta hay supuestos intereses desestabilizadores de grupos poderosos del país, presuntamente articulados a una estrategia internacional para menoscabar a los gobiernos progresistas de América Latina.
"Hoy día se juntaron todos los posibles y no lograron absolutamente nada" y, más bien, los opositores "han recibido el repudio de toda la patria grande", dijo el mandatario sobre el respaldo que le han expresado otros gobiernos, como los de Venezuela y Bolivia.
Por ello insistió en que "nuevamente ha triunfado la democracia", porque el país, según el gobernante, "ni lo ha sentido" el paro convocado por los sindicatos, excepto por algunos cortes de carreteras registrados en pocos sectores del país.
"Nuevamente han fracasado y seguirán fracasando, porque no tienen el apoyo popular", apuntó el mandatario y dijo que si los grupos opuestos quieren sacarlo del poder, existe la vía constitucional de recoger firmas para convocar a un referendo revocatorio.
Correa aseguró que en ese eventual escenario, volvería a ganar a la oposición en las urnas y dijo que es por esa razón que a los críticos "sólo les queda la violencia".
