La violación y el asesinato de una adolescente argentina, un caso más de la creciente violencia de género en el país, fue la gota que colmó el vaso para que decenas de organizaciones convocaran a un paro y movilizaciones de mujeres el miércoles que se replicarán en otras naciones de América Latina.
La iniciativa es inédita en Argentina y obedece al crimen de Lucía Perez, de 16 años, quien fue drogada, violada y asesinada días atrás en el balneario bonaerense de Mar del Plata presuntamente por dos hombres que, durante la agresión, la empalaron.
Según la fiscal que investigó el crimen, la víctima "fue sometida a agresión sexual inhumana, y el excesivo dolor le causó la muerte por reflejo vagal", que provocó un paro cardiorrespiratorio.
Los dos presuntos asesinos están detenidos, así como un tercer hombre que habría encubierto el crimen.
Con el lema "Miércoles Negro" el grupo "Ni Una Menos" y otras 50 organizaciones llamaron a que las mujeres se vistan de luto y alcen su voz contra la incesante violencia machista con un paro de actividades de una hora de duración y posteriores movilizaciones en Buenos Aires y decenas de ciudades de Argentina.
Protestas similares se han convocado para esta jornada en Chile, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Guatemala.
Grupos de argentinas que se sumaron al paro se reunieron a las puertas de las sedes de empresas donde trabajan en Buenos Aires y gritaron: "¡Vivas nos queremos!", que es uno de los lemas de esta jornada de malestar.
Monica Pavicich, de 59 años y quien trabaja en una editorial, es una de las que optó por salir a la calle para alzar la voz.
"Es importante que no sólo las mujeres, sino los hombres se sumen a esta convocatoria. Nuestros maridos también salieron de negro, hablaron (de la protesta) en su trabajo y están apoyándola. Es visualizar el problema para que pueda haber un cambio real", afirmó a The Associated Press mientras acompañaba a 20 colegas que golpeaban distintos objetos.


