Los remanentes de la depresión subtropical Alberto desencadenaron aludes de lodo que forzaron evacuaciones en una zona por debajo de una presa y obligaron este miércoles 30 de mayo al cierre de una carretera interestatal en las montañas occidentales de Carolina del Norte.
Los meteorólogos advirtieron que los restos de la primera tormenta de la temporada de huracanes del Atlántico todavía son capaces de causar inundaciones traicioneras, a medida que las fuertes precipitaciones se extienden más profundamente hacia el centro de Estados Unidos.
Las autoridades emitieron alertas de inundación repentina en partes de varios estados, desde Alabama hasta Tennessee, Kentucky, Illinois y las Carolinas, así como Virginia y Virginia Occidental.
Alrededor de 2 mil personas fueron evacuadas después de que los responsables de los equipos de emergencia dijeron que la presa del lago Tahoma, en el oeste de Carolina del Norte, estaba en peligro de “falla inminente”.
Las fuertes lluvias provocaron aludes de tierra en la presa y el Servicio Nacional de Meteorología dijo que “se pidió a los evacuados que huyan”.
Justo antes del amanecer de este miércoles 30 de mayo, la subdirectora de la Oficina para el Manejo de Emergencias del condado de McDowell, Adrienne Jones, dijo a The Associated Press que la presa no se había roto, pero que un ingeniero que la inspeccionó estaba lo suficientemente preocupado como para ordenar la evacuación hasta que el embalse pudiera ser examinada a la luz del día.
Jones dijo que unos 200 residentes estaban en tres refugios, instalados en Marion, Old Fort y Glenwood. Dijo que se han reportado cinco heridos menores durante los rescates en zonas inundadas luego de que ríos y arroyos se desbordaron y de que los aludes de rocas bloquearon caminos.
El meteoro provocó que más de 25 mil clientes del servicio eléctrico se quedaran sin el servicio en Alabama. Muchos de los apagones fueron ocasionados por los árboles que cayeron sobre el tendido eléctrico, luego de que sus raíces quedaron debilitadas por la tierra empapada.
“Hemos tenido mucha lluvia, pero tenemos suerte. Fue una lluvia constante pero no una fuerte”, afirmó Regina Myers, directora de la Oficina de Manejo de Emergencias del condado de Walker, en el noroeste de Birmingham.

