La oposición de derecha asestó este domingo 23 de octubre un duro golpe a la coalición oficialista de la mandataria Michelle Bachelet, con triunfos en las comunas más emblemáticas del país, incluida la capital, Santiago, lo que le allana el camino para recuperar el poder en las elecciones generales del próximo año.
La alianza opositora se impuso con 38.63% de los votos a la coalición oficialista (37.26%), que reúne a socialdemócratas, radicales, comunistas, democratacristianos y socialistas, quedándose con las alcaldías de comunas emblemáticas como Santiago, Providencia, Maipú y Puente Alto, escrutado el 83% de los votos.
“Es el primer paso para recuperar (la casa de gobierno de) La Moneda”, celebró el presidente de la ultra conservadora Unión Demócrata Independiente (UDI), Hernán Larraín, uno de los dos partidos de la alianza “Chile Vamos”.
“Arriba los corazones que vienen tiempos mejores”, dijo por su parte el expresidente Sebastián Piñera, el más probable candidato único de este sector para las elecciones de noviembre de 2017, celebrando el triunfo en la comuna de Providencia, de la derrotada excandidata presidencial Evelyn Matthei.
El multimillonario empresario, que antecedió a Michelle Bachelet en el cargo, ha postergado una definición de su eventual candidatura para marzo del próximo año. Las encuestas los sitúan a él con las mejores opciones de recuperar el poder.
El abogado derechista Felipe Alessandri dio otra de las sorpresas de la jornada, al desbancar a la experimentada dirigente socialdemócrata Carolina Tohá del sillón de la comuna de Santiago.
Su triunfo en la comuna que concentra el poder político del país, le da un mayor impulso a las opciones de Piñera (2010-2014). Del otro lado, la derrota de Tohá representa un durísimo golpe para el oficialismo y en especial para los planes del también expresidente Ricardo Lagos (2000-2006), que aspira a quedarse con la nominación única en el oficialismo.
“No podemos desconocer lo que las urnas nos han dicho”, señaló Lagos, quien en la semana se había anticipado a los resultados de estos comicios, forzando a Bachelet a hacer un cambio de gabinete al nombrar a uno de sus ministros como jefe de su pre-campaña, que ahora quedó muy debilitada.
