Los habitantes de la comunidad rural de Piketon, en el sur de Ohio, están desconcertados por los homicidios de ocho miembros de una familia cuyos integrantes eran conocidos por su dedicación al trabajo.
Las autoridades intentaban el domingo determinar quién y por qué mató a las víctimas, a decir siete adultos y un adolescente.
Kayla Hay dijo que conoció a una de las víctimas, Dana Rhoden, de 37 años, cuando ambas trabajaban como asistentes de enfermería en un asilo. Dijo que estaba pasmada y triste de enterarse que Rhoden estaba entre las personas asesinadas.
"Jamás la escuché decir que tuviera miedo o le preocupara algo malo que le estuviera sucediendo", declaró Hay, quien describió a Rhoden como una persona extrovertida y amistosa. "Siempre estaba de buen humor y era muy positiva, tanto de personalidad como de inteligencia".
Todas las víctimas eran integrantes de la familia Rhoden. Las demás fueron identificadas como Christopher Rhoden (padre), de 40 años; su hijo Christopher Rhoden, de 16; Kenneth Rhoden, de 44; Gary Rhoden, de 38; Clarence "Frankie" Rhoden, de 20; Hannah Gilley, también de 20, y Hanna Rhoden, de 19.
Al parecer algunos de los miembros de la familia fueron asesinados mientras dormían, como Hanna Rhoden, quien estaba en cama con su recién nacido al lado, dijeron las autoridades.
El bebé tiene cuatro o cinco días de nacido, según las autoridades. El recién nacido, el bebé de seis meses de Hannah Gilley y otro niño pequeño no sufrieron daños. Las autoridades dijeron que ninguna de las heridas parecía autoinfligida.
