La capitana del barco humanitario Sea Watch, bloqueado con 40 migrantes a bordo frente a las costas de Italia, forzó en la madrugada del sábado el bloqueo impuesto e ingresó al puerto de Lampedusa, donde fue inmediatamente arrestada.
El portavoz de la oenegé Sea Watch, Ruben Neugebauer, dijo a AFP que la capitana Carola Rackete, de 31 años, fue detenida por autoridades portuarias italianas, aunque los 40 migrantes -rescatados del mar frente a Libia hace 17 días- seguían a bordo de la embarcación.
Por su parte, el director de la oenegé, Johannes Bayer, apuntó en la red Twitter que "estamos orgullosos de nuestra capitana. Hizo lo que era necesario, insistió en el derecho marítimo y puso a esas personas en un ambiente seguro".
Rackete ya había violado el miércoles el bloqueo a su navío a las aguas territoriales italianas impuesto por el ministro del Interior, Matteo Salvini, máximo dirigente de la Liga, de extrema derecha.
Rackete tuvo que eludir una pequeña embarcación de la policía que trataba de impedir que el Sea Watch se aproxime del muelle.
En un video divulgado por la oenegé en redes sociales, Rackete dijo que "esperábamos una solución que no se definió. Por eso tomé personalmente la decisión de ingresar al puerto".
Poco después que el navío fue amarrado al muelle, agentes de policía subieron a bordo y seguidamente salieron con Rackete, a quien retiraron del local en un automóvil.
En el muelle se habían congregado dos grupos, uno que estaba allí para aplaudir el gesto del Rackete, y otro que saludó con vítores el arresto de la capitana con gritos de "¡pónganle esposas!" y "¡Váyanse de aquí!".
El propio Salvini había pedido públicamente el arresto de Rackete y el resto de la tripulación por ayuda a la inmigración clandestina, así como el secuestro del navío.
Inicialmente, la policía marítima había ordenado que el navío cese su avance cuando se encontraba a una milla náutica del puerto.

El viernes, el ministerio de Relaciones Exteriores italiano informó que cinco países están dispuestos a recibir a los migrantes: Francia, Alemania, Luxemburgo, Portugal y Finlandia.
Así, la disputa entre el ultraderechista Salvini y la joven capitana de Sea Watch podría concluir gracias a una compleja mediación diplomática.
"En este momento la situación es increíblemente tensa, y está empeorando a cada momento", aseguró Rackete, en declaraciones a los corresponsales extranjeros en Roma a través de una video-llamada desde el barco.
"No pueden pasar otra día así. La situación es insostenible", confirmó Riccardo Magi, entre los políticos que visitaron el jueves la embarcación.
Un migrante de 19 años que padecía fuertes dolores y su hermano pequeño tuvieron que ser evacuados el jueves por la noche.
El barco Sea Watch, con bandera holandesa, rescató el 12 de junio a un grupo de 53 migrantes que se encontraban a la deriva en una balsa inflable frente a las costas de Libia.
🔴 La #SeaWatch3 ha attraccato. pic.twitter.com/7cQ5dvxHQy
🔴 La #SeaWatch3 ha attraccato. pic.twitter.com/7cQ5dvxHQy
— Sea-Watch Italy (@SeaWatchItaly) June 29, 2019
Las personas más vulnerables fueron evacuadas, pero Salvini les prohibió rotundamente ingresar en aguas italianas.
El miércoles, después de más de dos semanas en el mar, Rackete decidió que no le quedaba más remedio que violar la prohibición y poner a salvo a los 42 migrantes restantes.
Salvini exigió el arresto de la tripulación y el secuestro del barco, como ha hecho en otros casos de navíos humanitarios cargados de migrantes después de que ordenara hace un año el bloqueo de los puertos para frenar el flujo de inmigrantes ilegales a las costas de Italia.
La fiscalía de Agrigento, en Sicilia, abrió una investigación contra la capitana por tráfico ilegal de seres humanos y la notificación fue entregada personalmente este viernes por agentes de la Guardia de Finanzas, que la víspera habían registrado toda la nave.
"Violamos la ley porque Libia no es un puerto seguro para desembarcarlos, porque allá están en guerra. Estoy segura de que la justicia italiana reconocerá que la seguridad de las personas es más importante que las fronteras nacionales", explicó la alemana, que habla cinco idiomas y se curtió navegando en rompehielos en el Ártico.
El ministro de Relaciones Exteriores italiano, Enzo Moavero Milanesi, reconoció que "la definición de puerto seguro depende de convenciones internacionales... Libia no reúne esas condiciones".
Por su parte Salvini exige que los migrantes deben ser trasladados a Holanda, bandera de Sea Watch, o a Alemania, sede de la organización humanitaria.E
El líder de la Liga, que ha amasado una enorme popularidad con el tema migratorio, acusó paradójicamente a la organización alemana de "hacer política" con la vida de los migrantes.
