JERUSALÉN, Israel. (SERVICIOS INTERNACIONALES) — El Ejército israelí inició hoy la operación militar bautizada como “Margen Protector” contra el movimiento islamista Hamas en Gaza, que prevé “larga e intensa” y que en sus primeras horas causó la muerte a 18 personas, muchas de ellas civiles.
Según fuentes médicas en la franja, entre los fallecidos hay tres niños y seis milicianos, tres pertenecientes a las Brigadas Azedim al Kasem, brazo armado de Hamas, y tres al movimiento radical palestino Jihad Islámica.
Además, cerca de 80 civiles resultaron heridos en bombardeos aéreos, en respuesta al lanzamiento de cerca de un centenar de la cohetes desde la franja contra diversas poblaciones del centro y el sur de Israel, que está bajo alerta roja.
Israel reportó que la nueva operación militar contra Gaza está encaminada a frenar el lanzamiento de cohetes desde la franja y golpear a Hamas, a quien considera responsable del asesinato de tres estudiantes israelíes desaparecidos el 12 de junio en la Cisjordania ocupada. Desde entonces, milicianos palestinos han lanzado desde Gaza cerca de 300 cohetes contra el sur de israel, que han causado heridas de metralla a tres soldados.
Israel reportó que la nueva operación militar contra Gaza está encaminada a frenar el lanzamiento de cohetes desde la franja y golpear a Hamas, a quien considera responsable del asesinato de tres estudiantes israelíes desaparecidos el 12 de junio en la Cisjordania ocupada. Desde entonces, milicianos palestinos han lanzado desde Gaza cerca de 300 cohetes contra el sur de israel, que han causado heridas de metralla a tres soldados.
Hamas reivindica disparos de cohetes contra Jerusalén, Tel Aviv y Haifa, poco después de que violentas explosiones sacudieran el martes por la noche esa ciudad.
Las explosiones se registraron hacia las 19:00 GMT, precedidas por sirenas de alerta. A los pocos minutos de escucharse esas explosiones, Hamas reivindicó disparos de cohetes contra Jerusalén, Tel Aviv y Haifa.
Pocas horas después del inicio de la tercera operación contra Hamas desde que este grupo asumiera el control de Gaza en 2007, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó los negros augurios, al asegurar que se prevé una campaña bélica “concienzuda, larga, continua y dura”.
El jefe del Gobierno se reunió en Tel Aviv con los principales responsables de Seguridad para valorar las diferentes opciones, entre las que destaca la posibilidad de una operación terrestre a gran escala.
Una alternativa que empezó a tener visos de realidad escasas horas más tarde, después de que el Gobierno votara a favor de la movilización de 40 mil reservistas que se incorporarán a filas en los próximos días de forma escalonada.
La medida fue solicitada por el jefe del Estado Mayor israelí, general Benny Gantz, y con ella el Ejército pretende facilitar que estas unidades tomen parte en misiones que en la actualidad desarrollan fuerzas regulares, para permitir que éstas se empleen en la ofensiva iniciada anoche.
Esta movilización se suma al llamamiento de otros mil 500 soldados anunciado el lunes.
En el plano estrictamente militar, el Ejército israelí admitió que en esta primera jornada atacó alrededor de 150 objetivos militares islamistas, en particular zonas agrícolas donde podría haber túneles, supuestos almacenes de armamento y escondites para lanzaderas de misiles.
Asimismo, aseguró que ha alcanzado a Hassan al Shaaban, al que identificó como responsable de Hamas en Gaza, y que ha atacado las viviendas de varios activistas del movimiento islamista en el centro y el sur de la franja.
Propietarios de los inmuebles revelaron que cinco minutos antes de los bombardeos recibieron una llamada de un hombre que hablaba árabe con acento extranjero, que se identificó como miembro de las fuerzas israelíes y que les conminó a abandonar los edificios.
Peter Lerner, portavoz castrense israelí para medios extranjeros, explicó que desde que comenzó la operación los milicianos palestinos han lanzado unos 160 cohetes, 23 de los cuales han sido interceptados por el escudo antimisiles “Cúpula de Hierro”.
Algunos han sido interceptados en ciudades cercanas a Tel Aviv, mientras que en otros puntos más remotos, como en Jerusalén, se han comenzado a
abrir los refugios antiaéreos.
Lerner informó, además, de que cuatro miembros de Hamas murieron en un combate con soldados israelíes cerca de una base militar próxima a la ciudad portuaria de Ashkelon, cuando trataban de infiltrarse en Israel a través de la costa.
“He ordenado un incremento significativo de las operaciones contra Hamás. Esta operación llevará tiempo”, alertó esta misma tarde Netanyahu.
Hamas recogió de inmediato el guante y aseguró, en un nuevo intercambio de amenazas: “No soñéis con la calma, mientras nuestras demandas no sean aceptadas”.
Junto a la operación militar, se ha desatado también la actividad política de palestinos e israelíes, unos para detener los ataques y los otros para justificarlos.
En un comunicado oficial, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, pidió al Gobierno israelí que frene la ofensiva e instó a la comunidad internacional a involucrarse para evitar una escalada bélica que podría llevar la inestabilidad a toda la región.
Según la agencia de noticias oficial palestina Wafa, Abbas también ha emprendido “consultas urgentes” con líderes árabes y de otros países para intentar que el Ejecutivo israelí dé marcha atrás.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó hoy el lanzamiento de cohetes contra Israel desde Gaza y pidió la máxima moderación a las dos partes, después de que las fuerzas de seguridad israelíes iniciaran una ofensiva contra la franja.
“El secretario general está extremadamente preocupado por la peligrosa escalada de violencia, que ha causado ya varias muertes y heridas a palestinos como resultado de las operaciones israelíes contra Gaza”, señaló el portavoz de Ban, Stéphane Dujarric, en su conferencia de prensa diaria.
El diplomático coreano, que considera “imperativo restaurar la calma”, llamó a todas las partes a ejercer “la máxima moderación y a evitar más bajas civiles y desestabilización”.
Además, subrayó que también es necesario responder a la “insostenible situación en Gaza” en sus “dimensiones política, de seguridad, humanitaria y de desarrollo” para lograr una solución.
