La misión de observadores electorales de la OEA consideró el martes que la implementación de nuevos equipos tecnológicos en los comicios generales de República Dominicana generaron desorden e incertidumbre.
El jefe de la Misión Andrés Pastrana dijo el martes en rueda de prensa que las fallas técnicas pusieron en riesgo la efectividad de alrededor del 30% de los votos.
Dos días después de la jornada electoral, las autoridades no habían concluido el cómputo de sufragios ni a nivel presidencial, legislativo ni municipal, lo que ha generado incertidumbre y protestas aisladas en algunas localidades que desde la noche del domingo han provocado seis muertes.
El presidente Danilo Medina, quien se postuló a la reelección al frente de una coalición de 15 partidos, se proclamó la víspera ganador de la contienda cuando la Junta Central Electoral había difundido los resultados del 58,8% de las mesas de votación.
El mandatario se adjudicaba cerca del 62% de los sufragios. Su principal contendiente, Luis Abinader, contaba con poco más del 35% de los votos y tenía previsto presentar el martes su posición sobre los comicios.
Los observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) dijeron en un informe que hubo fallas en el uso por primera vez de lectores ópticos de huellas dactilares para identificar a los electores, de máquinas para digitalizar las boletas y de impresoras para emitir automáticamente el acta en cada mesa electoral.
"Faltaron equipos, no llegaron los auxiliares técnicos o tuvieron problemas de conectividad y funcionamiento de las máquinas de control biométrico automatizado", detalló la misión.
Debido a esos inconvenientes, la jornada de votaciones del domingo comenzó con largos retrasos, principalmente en la capital, en Santiago y la provincia Santo Domingo, que obligaron a ampliar una hora el periodo de sufragios.
El uso de los nuevos equipos, que tuvieron un costo de 32 millones de dólares, se había convertido en la principal controversia en los días previos a la elección.
Los partidos de oposición insistían que el afán de la junta electoral para sustituir totalmente el escrutinio manual violaba la ley. El partido gobernante y sus aliados apoyaban en cambio a las autoridades electorales.
Aunque la junta electoral acordó que el resultado oficial estaría basado en el escrutinio manual, al término de la jornada de votaciones comenzó a difundir resultados preliminares basados en la digitalización electrónica de boletas, generando el malestar de la oposición.
Los observadores de la OEA destacaron que "los procedimientos de conteo de votos no fueron homogéneos", ya que mientras en algunas mesas se hizo manual y exhibiendo las boletas, en otras se realizó "de forma automatizada sin mostrar los votos".
