REDACCIÓN INTERNACIONAL. (AFP).- El proceso de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) enfrentará su primera prueba este domingo, cuando los colombianos voten en las elecciones presidenciales, en lo que según encuestas será un duelo del mandatario Juan Manuel Santos con el opositor Óscar Zuluaga, decidido a suspender el diálogo con esa guerrilla.
Aliados hace apenas cuatro años, Santos y Zuluaga dominaban hasta hace ocho días las preferencias electorales y, salvo una sorpresa, irán a segunda vuelta, pues ninguno sumaba el 50% más uno de los votos para imponerse el domingo, según varias firmas encuestadoras.
Los otros candidatos, la conservadora Marta Lucía Ramírez, la izquierdista Clara López y el independiente Enrique Peñalosa, aparecían sin opciones de disputar el segundo turno el 15 de junio. No obstante, es incierto el impacto que tendrán las acusaciones de guerra sucia que intercambiaron Zuluaga y Santos sobre el cierre de la contienda.
"Es muy complicado que surja una tercera alternativa por la polarización entre Santos y Zuluaga frente a la cuestión principal: el proceso de paz con las FARC", dijo a la AFP el politólogo Yann Basset, del Observatorio Electoral de la Universidad del Rosario.
Santos, un liberal de centroderecha de 62 años, con una popularidad del 38%, aspira a la reelección por cuatro años con la promesa de concluir el proceso que emprendió con los rebeldes comunistas en noviembre de 2012 y que busca acabar con medio siglo de lucha armada.
"En las elecciones ese pueblo colombiano se va a manifestar claramente a favor de la paz", confió Santos en una reciente entrevista con la AFP.
Justamente su decisión de negociar con las FARC, después de haber propinado como ministro de Defensa (2006-2009) los mayores golpes contra esa guerrilla de unos 8 mil combatientes, le valieron el calificativo de traidor por parte de su antiguo jefe, el expresidente y senador electo Álvaro Uribe.
