El volcán Calbuco irrumpió tras 54 años de inactividad con dos violentas erupciones que provocaron la evacuación de miles de personas, un fenómeno espectacular que amenaza con repetirse en las próximas horas y que este jueves dejó bajo cenizas a regiones turísticas del sur chileno y argentino.
Desde el volcán emanaron en la tarde del miércoles y las primeras horas del jueves gigantescas columnas de gases y material incandescente que provocaron asombro en las ciudades de Puerto Montt, Puerto Varas y poblados aledaños, ubicados unos mil 300 km al sur de Santiago.
El proceso eruptivo del volcán puede "evolucionar hacia nuevos pulsos eruptivos de orden similar a los ocurridos en las últimas 24 horas", señaló en su último reporte el servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomín)Mientras que en la tarde el experto del organismo Gabriel Orozco confirmó al canal TVN que de la erupción resultó "un nuevo cráter" en el macizo.
Asimismo, en el último reporte del día desde la Oficina Nacional de Emergencias (Onemi), se informó que se mantiene la zona de exclusión en 20 kilómetros alrededor del volcán.
La emergencia -que provocó la evacuación de 4 mil 433 personas de las cuales 227 están albergadas en centros estatales- llevó a la presidenta del país sudamericano Michelle Bachelet a visitar la zona.
Sin reporte de víctimas fatales o desaparecidos, la buena noticia del día fue la aparición con vida de un andinista de 21 años que había sido reportado desaparecido.
Cientos de turistas de todo el mundo, que llegan cada año al sur de Chile seducidos por extensos lagos y espectaculares paisajes- armados con cámaras fotográficas y celulares de alta gama apuntaban atentos al macizo que expulsaba una fina columna de fumarola gris oscuro, constató un periodista de la AFP.
"Yo venía de turismo a Chile por tres meses pero no me esperaba esto. La erupción fue increíble (...) Mis vacaciones están pagadas con el espectáculo del Calbuco", relató a la AFP Cody Fritz, un turista estadounidense de 30 años.
La primera erupción se registró cerca de las 18H00 (21H00 GMT) del miércoles, mientras que la segunda ocurrió unas siete horas después. El sismólogo francés Florent Brenguier dijo a la AFP que la erupción "no ha terminado y puede durar varios días o semanas".
En esa línea, las autoridades llamaban este jueves a respetar la zona de exclusión, mientras que se decretó alerta sanitaria para la provincia de Llanquihue y la comuna de Puerto Octay.
La erupción tomó por sorpresa a la población pues no hubo alertas previas. Los habitantes del sur chileno tenían sus ojos puestos en otro volcán, el Villarrica, que se mantiene bajo alerta naranja desde hace semanas.
El fenómeno obligó a decretar alerta roja en Puerto Montt y Puerto Varas, junto al "estado de excepción constitucional" y "zona de Catástrofe", lo que significa que las Fuerzas Armadas tomaron el control de esa zona.
Las clases fueron suspendidas en la zonas afectadas por cenizas, mientras que esta tarde se normalizó el flujo aéreo hacia y desde el sur de Chile.
En la localidad chilena de Ensenada, uno de los sectores más cercanos al Calbuco, se acumulaba ya cerca de un metro de ceniza y piedrecillas, mientras que los techos de algunas viviendas cedieron ante el peso del material.
En la ciudad argentina de Bariloche, a 100 km del Calbuco, un comité de emergencia dispuso el cierre de escuelas, la restricción de la atención hospitalaria a emergencias y la suspensión de vuelos."Pusimos en alerta a todo el sistema de protección civil de la nación y enviamos barbijos y colirios (oculares) para aumentar las capacidades locales", dijo al canal CN23 la ministra de Seguridad argentina, María Cristina Rodríguez.



