2:57 p.m. - NUEVA ORLEANS, EU. (AP). Una vez que ha sido sellada la boca del pozo roto en el golfo de México y mientras BP y el gobierno federal de Estados Unidos evalúan si se necesita el tapón final, funcionarios locales temen que Washington esté retirando su atención de lo que sigue siendo una crisis gigantesca.
Los trabajadores están perforando el tramo final de un pozo de alivio para cegar definitivamente el pozo roto vertiéndole más cieno y cemento, después que el mal tiempo demoró los trabajos. Pero las autoridades dicen ahora que podría no hacer falta terminarlo.
Y el encargado de dirigir la respuesta del gobierno al derrame, el almirante retirado de la Guardia Costera Thad Allen, espera poder dejar su puesto en un par de meses siempre que no haya riesgo de que el pozo de BP vuelva a derramar petróleo.
De todos modos aclaró que toda decisión sobre su permanencia o retiro depende de las condiciones.
Esta va a ser una situación a largo plazo, dijo John Young, concejal de Jefferson. Creo que es demasiado prematuro como para que el gobierno federal asuma la actitud de 'misión cumplida.
