El exjefe del ejército argentino César Milani fue detenido este viernes 17 de febrero en la norteña provincia de La Rioja por su supuesta participación en el secuestro y tortura de dos hombres y una mujer durante la última dictadura militar.
Milani, titular del arma durante el mandato de la presidenta Cristina Fernández (2007-2015), quedó detenido luego de declarar ante el juez Daniel Herrera Piedrabuena.
El militar retirado está acusado de los supuestos delitos de allanamiento ilegal, privación ilegal de la libertad y tortura agravada de Pedro Olivera, su hijo Ramón Olivera y Verónica Matta.
El magistrado dispuso el traslado de Milani a una sede del servicio penitenciario en calidad de detenido, informó el juzgado a The Associated Press en un comunicado.
Pedro Olivera fue secuestrado en marzo de 1977 en su casa de la capital de La Rioja y permaneció desaparecido durante dos días en los que dijo haber sido torturado. Después de ser liberado con una hemiplejia, causada presuntamente por los tomentos, se llevaron a su hijo.
Pedro Olivera falleció en libertad tiempo después y su hijo estuvo retenido durante más de cuatro años.Matta identificó a Milani como el militar que comandó el operativo para detenerla en su casa cuando tenía 17 años en julio de 1976. La joven permaneció varios meses detenida en un centro clandestino hasta que los militares legalizaron su situación y la enviaron a una cárcel, de la que fue liberada a principios de 1979.
Al conocer la medida judicial Ramón Olivera dijo al canal de cable Todo Noticias que fue “probando todas las cosas que se investigaron” sobre el accionar de Milani como las torturas sufridas por su padre.
En el momento de los hechos Milani, que ha negado las acusaciones, era un joven oficial subalterno. La diputada Graciela Ocaña celebró la medida judicial y recordó en su cuenta de Twitter que el militar retirado también es sospechoso de haber organizado una “red de espionaje sobre argentinos” durante el gobierno de Fernández.
En tanto la activista de derechos humanos y exministra de Desarrollo Social Graciela Fernández Meijide, madre de un adolescente desaparecido durante la dictadura, cuestionó que “desde el poder político en su más alto nivel se buscó evitar que Milani fuera investigado”.
