El expresidente peruano Alberto Fujimori recibió el alta médica y dejó el viernes en silla de ruedas la clínica donde estuvo hospitalizado desde el miércoles por una deshidratación e infección estomacal, según imágenes difundidas por un canal de televisión.
Fujimori, de 79 años y recientemente indultado, se retiró auxiliado por agentes de su seguridad personal de la clínica peruano-japonesa Centenario.
El exgobernante (1990-2000) abandonó el lugar a media mañana sin dar declaraciones a los periodistas, a quienes saludó alzando la mano momentos antes de subir al vehículo que lo trasladó a su domicilio en un barrio residencial del este de Lima, reportó el canal N de noticias.
A diferencia de otras ocasiones, no acudieron a visitarle sus hijos Kenji y Keiko Fujimori, protagonistas de una guerra por el poder en el fujimorismo (primera fuerza política del país).
El médico de Fujimori, Alejandro Aguinaga, señaló el jueves que la infección estomacal tenía que ver con alimentos supuestamente mal conservados, pero también aseguró que la guerra entre sus hijos lo afecta.
Aguinaga asoció tácitamente los problemas estomacales de Fujimori con el pleito político que libran públicamente Keiko y Kenji, agudizado hace una semana con un intercambio de acusaciones de corrupción entre ambos.
"Es evidente que una situación de esta naturaleza lo perturba bastante", dijo el jueves el médico de cabecera.
