BEIJING, China (EFE). -Los familiares de los 154 pasajeros chinos desaparecidos en el vuelo MH370 de Malaysia Airlines, que cubría la ruta Kuala Lumpur-Beijing, siguen esperando hoy noticias de sus allegados en un hotel de la capital china, bajo el acoso de los medios de comunicación y la falta de información.
Más de 24 horas después de que se perdiera el contacto con el avión operado por Malaysia Airlines, y ante la angustia y desinformación que sufren los familiares, la firma aérea les ha ofrecido volar mañana en dos aviones hasta la capital de Malasia, Kuala Lumpur, para poder recibir información de primera mano desde la base de la compañía y por parte del Gobierno malasio.
"Saldrán dos vuelos, y podrán ir hasta cinco familiares de cada uno de los viajeros, si quieren", informó hoy Ignatius Ong, portavoz de la compañía, en una concurrida rueda de prensa en Beijing.
Para ello, muchas de las personas que hoy aguardaban alguna noticia en Beijing, provenientes de diversas provincias de China, tendrán que solicitar su pasaporte, un documento que no todos los chinos tienen y de complicada -y costosa- tramitación.
"La compañía nos ha pedido que nos encarguemos nosotros de las gestiones. ¿Cómo vamos a hacerlo?", denunciaba a EFE Zhang Guizhi, una señora mayor que acababa de llegar a la capital china desde la provincia de Henan (centro), en busca de algún dato sobre su sobrina.
Ella, junto a su marido y cuatro personas más de esta provincia, tomaron el avión que partió la madrugada del viernes al sábado desde Kuala Lumpur a Beijing, donde debía aterrizar seis horas después del despegue, pero nunca lo hizo.
"Hemos conseguido llegar hoy a Beijing y no tenemos más información de la que ya sabíamos", resumía Zhang, abrazada por un familiar.
En el hotel Lido de Beijing se vivían escenas dramáticas, pero también de enfado hacia los medios de comunicación, a los que los familiares pidieron que acabaran con el acoso.