Felipe VI entregó hoy los Premios Internacionales de Periodismo Rey de España a informadores de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, España y Perú, para distinguir trabajos en varias categorías de comunicación.
Se trata de la trigésimo segunda edición de estos premios que conceden la Agencia EFE y la Agencia Española de Cooperación Internacional y cuya ceremonia se celebró en la Casa del Lector de Madrid.
En su intervención el rey expresó su satisfacción por la vitalidad del periodismo y destacó la importancia del compromiso con la democracia con la "prensa libre" que contribuye a construir "sociedades cada día más justas y democráticas".
El monarca consideró necesaria una "adaptación constante" del periodismo a las nuevas tecnologías y a los "nuevos estilos narrativos" en una sociedad de la información en la que la "relevancia creciente" de las redes sociales añade una "mayor complejidad", pues "han revolucionado la idea clásica de comunicación personal y colectiva".
El rey elogió el esfuerzo de la Agencia EFE por estar en la vanguardia de la innovación y en un continuo proceso de adaptación a los nuevos tiempos.
Por su parte, el presidente de la Agencia EFE, José Antonio Vera, resaltó "lo que desde siempre ha sido la seña de identidad de EFE: el compromiso con la información" y apuntó que después de celebrar el año pasado los 75 desde su fundación, EFE conmemora en 2015 otro dos aniversarios.
Se trata del décimo aniversario de la creación de Fundeu, la fundación que vela por el correcto uso de la lengua española en los medios, y el vigésimo quinto de Efeagro, que promueve "una información rigurosa y correcta sobre el mundo de la alimentación en España".
Vera destacó que EFE es parte de la imagen de España e Iberoamérica en el exterior y lleva noticias, fotos y vídeos a todos los países de América y del resto del mundo, y añadió: "este año nos marcamos como objetivo fortalecer nuestra presencia en el continente asiático a través de servicios en árabe e inglés".
De manos de Felipe VI recogieron sus galardones el boliviano Roberto Navía Gabriel (Prensa), el brasileño Domingos Peixoto (Fotografía), la argentina María Arce y el colombiano José Fernando López (Periodismo Digital), los españoles Margarita Esparza (Radio), Nuría Mejías y José Luis Fernández Cabeza (Periodismo Ambiental) y el colombiano Juan Carlos Iragorri (Televisión).
Este año se presentaron a los galardones 206 trabajos procedentes de dieciocho países.
El boliviano Navía lo ganó por un reportaje publicado en El Deber sobre el linchamiento de un hombre al que la multitud acusaba del robo de un camión.
Peixoto se impuso por la imagen de un camarógrafo malherido durante unas protestas callejeras en Río de Janeiro en febrero de 2014 y que publicó O Globo.
Arce y López fueron los elegidos por el jurado por el programa "Niños de la frontera", publicado en Univision.com y que aborda el drama de 50 mil menores no acompañados que han intentado llegar a Estados Unidos procedentes de México y Centroamérica.
Esparza ganó por un microrreportaje emitido por Radio Nacional de España (RNE) y que se ocupa de contar cómo personas "sin techo" se convierten en guías turísticos en Barcelona para mostrar también lo que nunca aparece en los circuitos tradicionales.
MejÍas y Fernández Cabeza se llevaron el Premio de Periodismo Ambiental por un reportaje sobre la escasez de agua y la sed que padecen millones de personas en todo el mundo, emitido por Televisión Española.
Iragorri logró el de Televisión por su programa "Club de Prensa", de la cadena colombiana NTN24, dedicado al análisis de la actualidad informativa latinoamericana.
Estos premios están dotados con 6 mil euros (6 mil 826 dólares aproximadamente) y una estatua en bronce del artista Joaquín Vaquero Turcios, y están patrocinado por el grupo internacional de concesiones y construcción OHL, y el de Periodismo Ambiental lo está por la Fundación Aquae.
En la misma ceremonia el monarca también entregó al ensayista peruano Fernando Iwasaki el Premio Don Quijote de Periodismo por un ensayo sobre la situación del español y su futuro titulado La Mancha Extraterritorial y publicado en el diario chileno El Mercurio.
