Los primeros extranjeros no admitidos en Francia tras haber aterrizado en el aeropuerto parisino de Roissy, comparecieron en audiencias experimentales en un controvertido tribunal anexo, ubicado cerca de las pistas de aterrizaje.
Las seis personas juzgadas carecían de visado, de atestación de acogida o de billete de regreso, por lo que no cumplían con las condiciones de entrada en el espacio Schengen.
En esos casos, los extranjeros pueden ser colocados hasta 20 días en una zona de espera del aeropuerto, hasta que se tome una decisión de admisión o rechazo.
Sin embargo, los miembros del colegio de abogados de Seine-Saint-Denis, departamento en el que se encuentra el aeropuerto, decidieron como medida de protesta no participar en estas audiencias experimentales en el aeropuerto de Roissy.
Protestan contra la deslocalización del tribunal competente -el de Bobigny, en Saint-Denis-, al considerarla contraria a los principios de justicia, en particular la publicidad de los debates, ya que el anexo judicial es de difícil acceso pues está ubicado en plena zona de fletes de mercancías del aeropuerto.
