El papa Francisco elogió este lunes 24 de septiembre a los letones por haber aguantado las ocupaciones soviética y nazi y preservado su fe cristiana, diciéndoles: “Dieron la lucha, corrieron la carrera y mantuvieron la fe”.
En el tercer día de su peregrinación por países bálticos, Francisco viajó a Letonia y colocó flores en un monumento a la independencia del país. Se unió a los dirigentes luteranos y ortodoxos en un servicio de oración ecuménica en la catedral luterana de la capital Riga, donde coros de niñas se alternaron con los ministros que cantaban y estaban acompañados por el famoso órgano de la catedral, que es uno de los más antiguos y grandes de Europa.
El pontífice se reunió con un grupo de ancianos en la catedral de la ciudad y reconoció las duras pruebas que soportaron durante el siglo XX: dos ocupaciones soviéticas y la ocupación de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial.
“Aún permanecieron firmes, preservaron en la fe. Ni el régimen nazi, ni el soviético pudieron extinguir la fe de sus corazones”, dijo el papa Francisco. “Dieron la lucha, corrieron la carrera y mantuvieron la fe”.
En su discurso ante el presidente letón Raimonds Vejonis, Francisco elogió el espíritu cristiano que permitió que el país soportara las ocupaciones.
“Todos saben muy bien el precio de esa libertad, la cual tuvieron que ganar una y otra vez”, señaló. Reconoció la cooperación que hubo entre distintas iglesias cristianas y agregó que: “eso muestra que es posible construir una comunión pese a las diferencias”.
Un cuarto de la población de alrededor de 2 millones de personas de Letonia es luterano, con minorías católicas y ortodoxas.
El mismo lunes, el papa Francisco acudió a un santuario católico de Aglona, cerca de la frontera oriental de Letonia con Rusia, un atractivo para los fieles de la región.
