Las fuerzas especiales iraquíes se sumaron a la batalla de Mosul con una ofensiva antes del amanecer sobre una localidad cercana controlada por el grupo extremista Estado Islámico, una pieza clave de la ofensiva desde varios frentes sobre la sitiada ciudad.
La incorporación de las tropas de élite, también conocidas como fuerzas antiterroristas, supone una escalada significativa en la lucha por la segunda ciudad más grande de Irak. Mientras avanzaban, helicópteros de combate dispararon sobre los milicianos y el ruido de las armas pesadas resonaba en las llanuras.
Milicianos del ISIS lanzaron nueve ataques suicidas con coches y camiones cargados de bombas, ocho de los cuales fueron destruidos antes de alcanzar su blanco.
El noveno chocó contra un Humvvee blindado, dijo el teniente coronel Muntadhar al-Shimmari a la Associated Press. No dio cifras, pero otro oficial dijo que hubo cinco heridos.
El oficial habló bajo la condición de no ser identificado por no estar autorizado a informar a la prensa.
Las Fuerzas Antiterroristas avanzaron sobre la ciudad de Bartella, una aldea tradicionalmente cristiana que cayó en poder del ISIS en 2014, alrededor del mediodía.
Se esperaba que las fuerzas especiales liderasen el camino hacia Mosul, donde enfrentarán una feroz resistencia en un paisaje urbano donde los milicianos del grupo radical preparan una gran batalla.
La ofensiva es la mayor operación de las fuerzas iraquíes desde la invasión liderada por Estados Unidos en 2003. Se espera que lleve semanas o meses.
