CARACAS, Venezuela. (DPA).– El gobierno venezolano acusó hoy, martes, ante el cuerpo diplomático acreditado en el país al candidato opositor Henrique Capriles Radonski de la violencia ocurrida el lunes, después de que éste convocara protestas para exigir un recuento de los votos por el ajustado triunfo electoral del presidente Nicolás Maduro.
El ministro de Relaciones Exteriores, Elías Jaua, afirmó que el país vivió el lunes la “noche de los cristales rotos”, por la violencia “fascista” que se desató después de la convocatoria de Capriles, que incluyó un ruidoso cacerolazo por la proclamación de Maduro como presidente por la junta electoral.
En una reunión con embajadores acreditados, Jaua lamentó que un grupo pequeño de países haya acompañado la exigencia de Capriles sobre el recuento “voto a voto”.
“Hubo graves hechos de xenofobia, de intolerancia política y de intolerancia social por parte de la alta dirigencia de la oposición venezolana”, dijo y señaló que anoche hubo al menos un muerto, varios heridos y varias casas del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) incendiadas.
Maduro ganó la elección con el 50.66% de los votos frente al 49.07% Capriles con una diferencia de 1.68 puntos porcentuales y fue proclamado como presidente electo por el Consejo Nacional Electoral.
Jaua señaló que pese a que la mayoría de los países de América Latina y el Caribe reconocieron y celebraron el triunfo de Maduro como la expresión de la voluntad de más de 7.5 millones de electores que votaron por el candidato oficial, otros acompañaron la exigencia de Capriles.
