El gobierno de Guatemala destituyó el lunes a funcionarios de la Secretaría de Bienestar Social de la presidencia, organismo a cargo del albergue que se incendió y hasta el momento ha dejado un saldo de 40 menores de edad fallecidas.
El presidente Jimmy Morales, quien ha sido duramente criticado por la falta de acción de su gobierno ante la tragedia, dijo en conferencia de prensa que decidió "destituir a la línea de mando" que tenía a su cargo el hogar. El anuncio ocurrió cinco días después del incidente y Morales no precisó quiénes serían las personas destituidas.
El mandatario también informó que solicitó apoyo al gobierno estadounidense para que el Buró Federal de Investigación (FBI por sus siglas en inglés) apoye las investigaciones de la tragedia.
Jorge de León, procurador de Derechos Humanos, dijo que la decisión del presidente es tardía, pues debió ocurrir el mismo día del incendio. "Aquí el Estado es responsable de las muertes de las niñas, porque no pudo resguardar sus vidas", dijo.
La PDH denunció que la tragedia podría haberse evitado porque la institución solicitó que un juez acudiera al hogar para verificar la situación de los niños días antes del incendio, pero que ésta fue negada por una jueza de paz.
La tragedia comenzó el pasado martes, cuando decenas de menores de edad se amotinaron en un intento por huir del Hogar Seguro Virgen de la Asunción, ubicado en el municipio de San José Pinula, a las afueras de la ciudad, aquejados por abusos y malos tratos.
A la mañana siguiente, un incendio consumió uno de los módulos donde niñas que previamente habían huido y fueron recapturadas, encerradas bajo llave. El saldo hasta el momento es de 40 fallecidas, de las cuales 19 perecieron en el lugar y 21 en hospitales, según el Ministerio de Salud.
Hasta el momento, siete niñas que sufrieron quemaduras graves en el incendio han sido trasladadas a Texas y Boston, en Estados Unidos, para recibir tratamiento médico.
