La canciller de Colombia, María Ángela Holguín, y el vicecanciller de ese país, Francisco Echeverry, tienen en sus manos la decisión de otorgar o no el refugio al empresario panameño Mayer Mizrachi.
Esto, luego de que la defensa de Mizrachi presentara, el 22 de julio pasado, dos recursos: uno de reposición y uno de apelación, ante la decisión que anunció la Cancillería el 7 de ese mes, de rechazar el pedido de Mizrachi por tener pendiente un proceso de expulsión.
El recurso de reposición busca que el Consejo Nacional de Refugio (Conare) reconsidere su decisión. Ese recurso fue presentado ante el vicecanciller Echeverry, pues aunque Conare estudió el refugio, el acto administrativo lo firmó él.
Cuando a un ciudadano no lo favorecen con una decisión, tiene la opción de presentar ante la autoridad que emitió el fallo un recurso de reposición para que esta decida si revoca u otorga el recurso.
Por otra parte, la apelación de la defensa de Mizrachi fue presentada para que la canciller Holguín estudiara el proceso, en caso de que Echeverry confirme el recurso.
Estos recursos de apelación son la última instancia en Colombia y se surten ante el superior jerárquico de quien emitió la resolución. También es confirmando o revocando el recurso.
La ley de Colombia establece que la Cancillería tiene dos meses hábiles para resolver los recursos desde que los abogados los presentan.
Hasta que lo hagan, Mizrachi puede pedir prórrogas del salvoconducto que le permite circular por Bogotá sin ser expulsado a Panamá.
Justamente ayer, pasadas las 3:30 p.m., Migración Colombia le expidió un quinto salvoconducto por cinco días hábiles más, luego de que Mizrachi se presentó personalmente en las oficinas de esa entidad a solicitarlo.
