El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, anunció el miércoles su decisión de reelegirse, tras un fallo con el que la Suprema Corte anuló esa prohibición.
"Es una de las decisiones más difíciles que he tomado en mi vida", dijo Hernández ante unos 200 familiares y amigos reunidos en su residencia en la capital.
"Como padre, esposo y servidor público, esta decisión es trascendental y compleja, porque implica un riesgo. Aun saliendo de la presidencia, la violencia nos perseguirá", subrayó.
El mandatario informó que dos corrientes de su partido, el oficialista Nacional, le pidieron aceptar la precandidatura presidencial, pero la oposición rechazó de inmediato la propuesta.
El líder del Partido Anticorrupción, Salvador Nasralla, lo acusó de ser "el principal violador de la Constitución" y agregó que "de acuerdo a nuestras normas fundamentales, él está descalificado para aspirar de nuevo al cargo".
El derrocado expresidente Manuel Zelaya, del partido Libertad y Refundación, aseguró en rueda de prensa que "Hernández quiere reelegirse sólo por un capricho, y lo derrotaremos en las urnas".
Los militares depusieron al exmandatario en junio de 2009, cuando éste pretendía quedarse en el poder y se le acusó de diversos delitos.
Por su parte, Romeo Vázquez, un general retirado que encabezó el golpe contra Zelaya, calificó a Hernández de "traidor a la patria", por tratar de violar la Constitución.
La ley establece que los partidos políticos deben presentar a sus candidatos para cargos públicos el próximo viernes. Los comicios primarios se llevarían a cabo en marzo de 2017 con vistas a las elecciones generales de noviembre del mismo año.
